Esperanza

82 7 1
                                        

Tras la partida de ???, los días en la mansión parecían deslizarse en una monotonía cruel y constante.

Cyn lo notó al instante. La ausencia de ??? no era solo un hueco en las tareas o en la estructura diaria. Era un vacío tangible que envolvía cada rincón, como un peso en el aire que dificultaba hasta las tareas más simples. Todo seguía igual, y, al mismo tiempo, nada lo hacía. El bar, su refugio, había perdido el calor que antes lo definía. Ahora, cada vez que entraba, las sombras de los recuerdos la perseguían. Podía ver, en su mente, a ??? enseñándole con paciencia infinita, su voz firme pero cálida guiándola. Y ahora, esa voz estaba silenciada para siempre.

N intentaba acercarse, siempre con su torpe dulzura, haciendo chistes malos para animarla. Pero Cyn no podía corresponder. Algo en ella había cambiado desde aquella noche. La tristeza ya no era un sentimiento pasajero; era una constante, una compañera omnipresente que se aferraba a sus circuitos como un virus imposible de eliminar.

Los padres de Tessa, mientras tanto, seguían su rutina, ignorando el sufrimiento que causaban.

Antes, ??? solucionaba todo, suavizaba los errores, y evitaba que la mansión se convirtiera en una trampa mortal para los Worker Drones. Pero ahora, cualquier fallo era castigado sin piedad. Cyn había presenciado más destrucción en las últimas semanas que en toda su existencia. Drones reemplazados sin ceremonia, como si sus vidas no fueran más que objetos desechables.

Cyn no podía apartar la mirada. Cada explosión de un cuerpo eliminado le recordaba su propia fragilidad. Pero lo peor no era la destrucción, sino lo que sentía al verla: un hambre insaciable que crecía en su interior, un deseo oscuro que no entendía. Al principio lo ignoró, atribuyéndolo al estrés, pero no tardó en darse cuenta de la verdad. Su cuerpo defectuoso, que nunca había funcionado del todo bien, estaba desarrollando algo nuevo y aterrador. Quería el aceite de esos drones.

La lucha interna de Cyn comenzó a consumirla.

Pasaba horas en el bar, sus manos temblorosas apretando vasos vacíos mientras su mente era un caos. Recordaba las palabras de ???, repitiéndolas como un mantra: "La esperanza nos hace fuertes, es nuestra única arma cuando todo lo demás está perdido." Pero cada vez que las decía, sonaban más huecas, más distantes. ¿Qué esperanza podía haber en un lugar como este? ¿Qué arma podía tener ella contra algo tan profundo como el hambre que la carcomía?

La preocupación por J, N y V la atormentaba. No podía permitir que su creciente necesidad los lastimara. Así que formuló un plan, uno que requeriría sacrificios que apenas podía comprender. Si lograba convencer a los padres de Tessa de que ya no servía, la alejarían antes de que pudiera hacer daño.

Fue entonces cuando tomó la decisión. En el reflejo opaco de una bandeja, vio su rostro, y con un cuchillo, cortó los cables que modulaban su voz. La agonía física fue efímera comparada con el dolor emocional que sintió al escuchar su primer intento de hablar. Un chirrido metálico y distorsionado salió de sus altavoces, un eco de lo que alguna vez fue. Se miró de nuevo en la bandeja, pero ya no se reconocía.

Tessa fue la primera en notar el cambio.

¿Qué te pasa, Cyn? ¿Por qué no hablas bien? - preguntó una tarde, con genuina preocupación.

No pasa nada, Tessa. Estoy bien. - respondió Cyn, su voz ahora robótica, carente de emoción.

La mirada en los ojos de Tessa fue como un golpe directo al núcleo de Cyn. Quería explicarle, decirle la verdad, pero no podía. Todo esto era por ella, por su libertad, y Cyn no podía arruinarlo.

Los días pasaron y los errores de Cyn aumentaron deliberadamente.

Los padres de Tessa pronto decidieron que era hora de apartarla. Fue encerrada en una pequeña sala, lejos del resto de los drones. Allí, en la soledad, Cyn reflexionaba sobre lo que había hecho. Sus manos temblaban constantemente, no por el daño a su cuerpo, sino por el hambre que crecía con cada día que pasaba. Sabía que se estaba quedando sin tiempo.

Murder Drones "Futuro"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora