Habían venido, como lo sabía.
Los humanos no tardaron en llegar, atraídos por el hedor del desastre. Se movieron con cautela, sus linternas proyectando haces de luz que rebotaban en las paredes destrozadas de la mansión. Avanzaban como si cada sombra pudiera saltar para tragarlos. Y, en cierto modo, no se equivocaban.
El horror que encontraron era difícil de describir.
La sangre había dejado marcas imborrables en las alfombras, los muebles, las paredes. Los cuerpos no eran más que fragmentos esparcidos, irreconocibles en su descomposición. Algunos habían sido aplastados, otros desgarrados. No eran víctimas, sino recordatorios de mi fracaso. Me quedé de pie, inmóvil, usando la forma de Tessa. Su cuerpo muerto servía como mi máscara y mi penitencia. Cada movimiento suyo era mío, pero no podía evitar el frío constante que emanaba de su carne muerta.
Cuando uno de los humanos se acercó lo suficiente para verme, tropezó y dejó caer su linterna. —¡Tessa! —gritó, con horror y alivio mezclados en su voz.
Les dejé creerlo.
No fue difícil actuar como si estuviera traumatizada. El temblor de las manos, la mirada perdida, la incapacidad de hablar al principio... todo era real, porque el dolor y la culpa que sentía no eran una actuación. Dejaron de buscar respuestas en la escena de la masacre al verme. En cambio, se concentraron en llevarme a "salvo". Nunca sospecharon.
El mundo humano estaba lleno de ruido. Los edificios de JCJenson eran fríos y funcionales, un contraste brutal con la solemnidad de la mansión. Me movía entre ellos como un fantasma, con la piel de Tessa ajustándose a mí como una armadura rota. Mis movimientos eran lentos, estudiados, para que nadie notara el deterioro físico que su cuerpo ya comenzaba a mostrar.
Cada día era una agonía.
El AbsoluteSolver me ayudaba a mantener la ilusión. Reparaba pequeñas partes, regeneraba lo que podía, pero no era suficiente. Nunca sería suficiente. Miraba las cicatrices que habían comenzado a formarse en su piel, las manchas que no podía ocultar del todo, y sentía que el peso de su muerte me aplastaba.
—Si tan solo... —murmuré una noche, mientras trabajaba en una regeneración menor. Las palabras murieron en mi garganta porque sabía que no importaba lo que intentara. No había manera de devolverla.
A medida que me infiltraba más en la compañía, me volvía evidente cuánto me despreciaba a mí misma. Caminaba entre ellos, esos humanos que no tenían idea de lo que yo era, de lo que había hecho. Me llamaban "Tessa" con respeto, admiración incluso. Me alababan por mis ideas, mi rapidez para entender sus sistemas. No podían ver el cadáver que llevaba encima.
Y, sin embargo, yo lo sentía todo el tiempo.
Cada vez que alguien me miraba a los ojos, temía que vieran a través de la máscara. Cada vez que hablaban de la "gran pérdida" que había sufrido, sentía el ácido de mi culpa carcomiendo lo poco que quedaba de mí.
Fue en una reunión casual con uno de los ingenieros cuando finalmente obtuve la información que buscaba. Había estudiado sus movimientos, sus jerarquías, y sabía exactamente a quién debía abordar.
Me acerqué con la voz más controlada que pude: —Hola. Quería saber... ¿para qué exactamente pidieron los Worker Drones a las familias?
El hombre me miró sorprendido, como si mi pregunta fuera innecesaria.
—¿Tessa? Qué extraño que preguntes... Bueno, los necesitamos para un proyecto revolucionario. Algo grande.
Algo grande. Sus palabras no significaban nada, pero el tono condescendiente detrás de ellas me hizo querer arrancarle la garganta. Lo oculté detrás de una sonrisa débil. —¿De qué tipo de proyecto estamos hablando?
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Murder Drones "Futuro"
Fiksi PenggemarEres un Worker Drone con habilidades que rozan lo extraordinario, aunque no tan fuera de lo común como las de Uzi. Una existencia sencilla, diseñada para servir, pero marcada por una carga que no todos los drones comprenden: una conciencia que te em...
