Arrepentimiento

76 7 2
                                        

La mansión se sentía más vacía que nunca.

No era por falta de gente. Las luces seguían encendidas, los Worker Drones iban y venían con su eficiencia programada, y los padres de Tessa mantenían su rígida rutina como si el peso de la ausencia no los afectara. Pero era innegable que todo había cambiado. Desde la partida de ???, la atmósfera se había vuelto sofocante, como si las paredes mismas estuvieran recordando lo que se había perdido.

Para N, esa ausencia era un vacío incómodo, una herida que trataba de ignorar mientras seguía con sus tareas. Pero para mí, era una grieta irreparable que se expandía con cada segundo que pasaba.

Lo observé desde la distancia mientras servía una copa de vino al padre de Tessa. Su postura, usualmente relajada, estaba ahora tensa, casi temblorosa. Cuando entregó la copa, inclinó la cabeza con una reverencia que parecía demasiado profunda, como si estuviera compensando algo. Su torpeza me resultaba casi dolorosa de ver.

Desde mi rincón oscuro, murmuré para mí misma: "Sorber. Solo sorber."

Era un recordatorio simple, pero necesario. Incluso las tareas más básicas parecían imposibles ahora. La taza en mi mano temblaba, el líquido en su interior amenazando con derramarse. Cada movimiento requería una concentración que no solía necesitar, y esa constante lucha contra mi propio cuerpo era un recordatorio cruel de mi estado actual.

Entonces N se dio cuenta de mi presencia. Su expresión, habitualmente despreocupada, cambió al verme. Había algo en sus ojos que no podía descifrar del todo. ¿Era lástima? ¿Preocupación? Ambas opciones me resultaban insoportables.

Te ves preocupado, hermano mayor N. Quizás te gustaría ir a la gala conmigo - dije, esforzándome por sonar ligera, pero mi voz robótica transformó las palabras en un chirrido apagado.

N me observó en silencio por un momento, y su mirada fue como un golpe. No necesitaba palabras para saber lo que estaba pensando: que algo estaba terriblemente mal conmigo.

No creo que estemos invitados, pequeña... - murmuró, tratando de desviar la conversación. - Pero, ¿de verdad quieres estar conmigo?

Quise responder algo ingenioso, algo que disipara su preocupación, pero todo lo que salió fue un susurro forzado:

Trepar, sentarse y cruzar las piernas.

N suspiró. Sabía que estaba tratando de ser paciente, pero su frustración era palpable. La ausencia de ??? pesaba sobre él tanto como sobre mí, aunque lo negaría si alguien se lo señalara.

Oye, sabes cómo son los padres de Tessa... - empezó, pero su voz se desvaneció cuando nuestras miradas se cruzaron. - Oh, no me pongas esos ojitos...

Si ??? estuviera aquí, no necesitaríamos esta conversación. Ella habría sabido exactamente qué hacer, cómo arreglar las cosas, cómo hacerme sentir que no estaba completamente rota. Pero ??? no estaba aquí, y la grieta que había dejado en nuestra pequeña existencia se hacía más grande con cada día que pasaba.

En un intento desesperado de distraerlo, proyecté en mi pantalla la imagen de un perro con ojos grandes y brillantes.

Risita... Soy tan traviesa. La criatura exige una invitación.

La sonrisa de N fue débil, forzada, pero al menos era algo.

Le preguntaremos a Tessa, ¿de acuerdo? Si no... Noche de películas.

Asentí tímidamente, permitiéndole creer que esa promesa era suficiente para calmarme. Pero dentro de mí, sabía que la gala era más que una simple oportunidad de distracción. Era un paso necesario en mi plan.

Murder Drones "Futuro"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora