Cap 22

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Mahidevran

Me dirijo a recoger a Mustafá y cuando volvimos vimos como todos empezaban a moverse lo que me preocupo me iba a dirigir a la Habitación de la valide cuando me encuentro con Gülşah.

Me dirijo a recoger a Mustafá y cuando volvimos vimos como todos empezaban a moverse lo que me preocupo me iba a dirigir a la Habitación de la valide cuando me encuentro con Gülşah

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-Mi señora

-Gülşah ¿que sucede porque todos andan alborotados? ¿le sucedió algo a Hurrem o a su hijo?

-No mi señora de hecho se hará la celebración del nacimiento del nuevo príncipe la valide está en la habitación de la señorita Hurrem y me pidieron que le avisara para que llegara

-¿Mami ya nació mi hermanito?-pregunto Mustafá

-Así es cariño ve con Gülşah

-Mami, pero yo quiero ver a mi hermano

-Comprendo cariño y después con gusto iras a verlo, pero mientras tanto acompaña a Gülşah entendido

-Si madre

-Bien trajiste mi-

-Su velo por su puesto aquí tiene-dijo con una sonrisa

Después de despedirlos me dirijo a la habitación de esa mujer, pero esta vez con la cabeza en alto e incluso feliz.

Después de despedirlos me dirijo a la habitación de esa mujer, pero esta vez con la cabeza en alto e incluso feliz

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Cuando llegue ya todos estaban ahí solo hice un asentimiento de cabeza y me coloque junto a la valide

-Mahidevran que bien que estes aquí-dijo la valide iba a responder, pero el sultán nota mi presencia

-Mahidevran me alegro de que ya estes aquí-dijo el sultán acercándose a mi

-Es mi deber después de todo-respondí

-Muy bien ya que todos estamos reunidos empecemos con la ceremonia-dijo para acercarse a su nuevo hijo

Y podía verlo esa felicidad la misma con la que recibió a Mustafá dirigir mi vista a Hurrem y topamos miradas, aunque se veía en mal estado al verme sonrió con superioridad como si quisiera decirme que había ganado.

Mehmed había nacido, el hijo más querido de Suleyman aquí mi futuro cada vez se complicaba de ahora en adelante tendría que usar todos mis conocimientos de mi vida pasada para no caer.

Narrador omnisciente

La ceremonia no se hizo de esperar con los presentes en la Habitación el Sultán empezó a realizar el nombramiento según la tradición hasta culminarla.

-Madre ya se empezó la celebración -pregunto el sultán

-Así es hijo ya ordené que se hiciera que todos sepan que el segundo hijo del Sultán Suleyman a nacido-respondió la mujer, aunque odiase a la madre del bebe después de todo era su nieto

-Muy bien -dijo el sultán para después acercarse a la madre de su segundo hijo, pero no con felicidad más parecía como por compromiso.

-Ve su majestad le dije que sería un niño-dijo la pelirroja intentado acercarse para tomar su mano, pero este se apartó dejando a la pelirroja desconcertada dirigiendo la vista a los demás se dio cuenta que nadie la había felicitado a ella todos solo veían al bebe.

-Su majestad esto me convierte en una Kadin verdad-pregunto la mujer casi en un susurro para que solo él lo escuchara para después ver a su enemiga según ella, pues el sultán no le había dicho nada y se estaba impacientado el Sultán solo la voltio a ver para después hacer un gesto para que los demás presentes se retiraran a lo que todos entendieron y se fueron dejándolos solos.

El sultán se acercó a sobar la cabeza de su hijo tan pequeño aquel que por necedad de su madre estuvo a punto de morir solo eso basto para que en su mente tomara la decisión que por un momento titubeo.

-Hurrem te di riquezas que no todos pueden tener, te di mi amor y fui yo que te convirtió al islam ahora con el nacimiento de este niño debería de otorgarte el título de Kadin-dijo

-Gracias su majestad

-Pero no será así-dijo el sultán sorprendiendo a la Pelirroja

-¿Que?

-Desobedeciste a mis ordenes una y otra vez pusiste la vida de tu propio hijo en peligro solo por no quedarte tranquila

-Su majestad per-

-Pero nada, me desobedeciste tanto tu como nuestro hijo pudieron morir no serás considerada una Kadin seguirá siendo una Hatun te quedaras con esta habitación solamente por Mehmed, pero si sigues comportándote de tal manera me vere obligado a quitártelo-dijo el sultán con firmeza dejando a la Hatun abrumada.

Después de eso el sultán beso la cabeza de su hijo y salió dando el decreto a los guardias para que la noticia se extendiera Pues él quería a la mujer pelirroja pero más amaba a sus hijos y lo que esa mujer había hecho no podía perdonarse, aunque su corazón doliera.

La noticia voló como pólvora ya que el castigo dado a aquella mujer que alardeaba de ser la persona más cercana al Sultán era peor que una bofetada, una humillación para aquella mujer con aires de grandeza.

Por supuesto la noticia no se hizo de esperar en el Harem llegando a los oídos de todos unos se burlaban y esperaban con ansias la salide de esa mujer de su habitación.

Segunda vidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora