Mi nombre es Mahidevran soy la segunda mujer del príncipe suleyman aquella que fue apodada flor de primavera, soy aquella que tiene el favor de la Kadin Ayşe Hafsa y esta es mi segunda vida.
-Ve ni siquiera puede responderme a eso con su permiso majestad-dije con un tono frio y me fui
Después de esa confrontación para mi sorpresa no fui castigada ni nada la verdad después de irme y calmarme sentí un poco de miedo, aunque odiase con toda mi alma a ese hombre no podía faltarle el respeto solo porque que si Mustafá aún era pequeño y yo apenas estaba reclutando personas un mal movimiento y todo se iría a la borda.
Después de esa confrontación no volví a ver al Sultán lo cual agradecí, pero sabía que pronto tarde o temprano tendría que verlo y peor tendría que pedirle perdón, aunque dentro de mi sabía que no debía de hacerlo no podía darme el lujo de ganarme su odio más ahora que su hijo favorito había nacido.
Me dirigía a la Habitación de la valide últimamente estaba preocupada por la Salud de Mehmed pues el pobre empezaba a enfermarse yo sabía que era por la leche de Hurrem o algo así había escuchado de Gülşah en mi vida anterior.
Después de llegar a la habitación de la valide para mi sorpresa había una nodriza amantando a Mehmed.
-Validé -dije haciendo una reverencia haciendo notar mi presencia
-Mahidevran hija que te trae por aquí?
-Solo venia para ver cómo se encontraba y pensaba en invitarla a comer unos bocadillos--dije pues no podía decirle que estaba aquí para saber sobre Mehmed—pero veo que se encuentra ocupada
-Como sabrás hija Mehmed últimamente se encuentra mal de salud se la pasa vomitando no hay día que no llore así que pensamos que podría ser la leche de Hurrem --explico o cual solo asentí nos quedamos un rato sentadas observando a la Nodriza y la reacción de Mehmed a la nueva leche paso un buen tiempo y para sorpresa de todos lo recibió bien pues a diferencia de lo que me conto la valide esta vez no vomito después de comer.
-Tal parece que estábamos en lo correcto Daye
-Así es Valide la leche de la nodriza le ha caído bien al şehzade
-Que alegría eso es una buena señal --dije después de eso la nodriza le entrego a Mehmed a la valide yo solo me acerque un poco a verlo
-¿Quieres cagarlo? --dijo la Valide
-E? nonono -dije rápidamente
-Ven adelante cargarlo --insistió a lo que temerosa lo cargue
-Que pequeño eres, tan pequeño y tan lindo -dije en un susurro viéndolo me sentía extraña estaba cargando al enemigo de mi hijo aquel del cual me culparon de su muerte.
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Era cierto que odiaba a todos los hijos de esa mujer mas no tenía el corazón para matarlos cuando supe de su muerte no mentiré me sentí feliz, alegre pues el mayor obstáculo había desaparecido, porque sabía que tendría que ser él o mi hijo, aunque después me sentí fatal el niño al cual una vez salve seria enterrado mi corazón se apretó al pensar en mi hijo.