Capítulo 19

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Harold Scott

✧ .⁠*⁠ • su enigmática presencia • *⁠.⁠✧

Abro los ojos, mis párpados me pesan.

Siento el calor corporal de Pearl en mi pecho, y me agrada.

Me causa una sensación desconocida, pero no por eso desagradable, es algo ¿Precioso quizás?

Tal cual ella, Pearl cree ser nada, cuando en mis ojos es precisamente todo. Lo único que odio en ella es la manera en la que se subestima, sí ella entendiera que es maravillosa, es hermosa, inteligente, y sé que esa mirada pérdida tiene un motivo, o quizás un nombre. Pero no quiero que se sienta presionada ni mucho menos lo tome a mal, Pearl suele ser una mujer terca y sarcástica pero es realmente fascinante.

Me es inevitable no mirarla con fascinación en los ojos, porque es ella sin ser ella misma, no comprendo cuanto le cueste solo abofetear el mundo con sus comentarios Sarcásticos y ariscos para que el resto del mundo note lo que yo ví en ella.

Y lo que más deseo, que ella misma lo note.

Hace un ruido al respirar mientras duerme, y de manera inconsciente deja leves caricias por mi pecho, y vuelve a caer profundamente dormida.

Llevo una de mis manos hasta su cabeza, y siento la fuerte necesidad de hacerle masajes en la cabeza mientras duerme, me arriesgo a hacerlo.

Al principio es algo realmente nuevo para mí, es la primera vez que lo intento de hecho.

Empiezo de manera calculada, luego ya muevo mis dedos con suavidad por su cuero cabelludo, lo hago de manera sutil, y ésto me genera una sensación magníficamente desconocida, cómo todo lo que me ocurre con pearl, está chica que me está enseñando detalles tan simples como estos, hasta los sentimientos más profundos y intensos.

Nunca le he tenido miedo  a lo desconocido, pero es mucho más práctico vivir en la monotonía, conocer a alguien, aunque nunca fue necesario coquetear para llevar a alguien a mi cama, desde modelos hasta actrices, pero nunca en mi vida pasar la noche en una habitación, solo con la chica que desde que la ví encendió una llama insaciable en mí, sin follar.

No porqué no tuviese ganas, ni el valor.

Desde que la ví con ese pijama de tirantes y shorts medio largo, viendo como sus senos se ceñian en la sutil camisa de tirantes, y su cabello semi suelto dejaba caer algunos mechones de cabello en su rostro, mi erección fue realmente al instante.

Pero no quiero sexualizar mi relación con Pearl, quiero experimentar más allá de lo que puedo hacerle sentir.

Aunque el dolor en mi polla me éste matando, ya luego tendré que atenderme yo solo. Por ahora solo quiero disfrutar de su compañía.

Dejo de hacer movimientos vagos en su cabeza cuando ella se mueve, y lleva una de sus manos a sus ojos.

Pasan algunos segundos en los que Pearl se queda paralizada, sin moverse ni nada. Luego alza la mirada y me mira.

—Buen día, Harold.

—Buenos días, прекрасный.

(Hermosa)

Ella baja la mirada, ocultando su sonrojo. Cómo también el hecho de qué no entienda, lo que acabo de decirle.

Condenados a Amar (En Edición)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora