Capitulo 11

1.1K 146 31
                                        

Despertar en una cama solo, sin el calor de otra persona, fue la confirmación de la decisión que había tomado.

Había terminado con Jimin.

Con un resoplido, sintió como un balde de agua fría caía sobre él. Todo había sonado tan fácil: terminar con su pareja, darse la oportunidad con alguien más y dejarse llevar por sus emociones. Sin embargo, sabía que eso implicaba más responsabilidades de las que imaginaba. Ni siquiera quería imaginar los reclamos y chillidos que obtendrá por parte de su madre cuando se enterara. Estaba seguro que se opondría a su decisión y le ordenaría que regresara con Jimin lo más pronto posible. Pero había tomado una decisión, y no volvería atrás.

Quería estar con Taehyung, quería conocerlo a
profundidad, quería explorar esta atracción tan grande que sentía por él y perderse en la pasión que los unía. Si era una decisión equivocada o arriesgada, solo el tiempo lo dirá, pero él disfrutará al máximo cada segundo, y se atendrá a las consecuencias de sus acciones.

Y con esa pequeña motivación en mente, se preparó para iniciar su día.



***

Jimin siempre había amado las mañanas. El despertar entre unas suaves sábanas y sentir un delicioso calor corporal abrazarlo, lo derretía por dentro. Y ahora despertó en la soledad, inundado de un ambiente tan frío y silencioso que lo ahogaba.

Se sentía en un infierno. Uno muy helado.

Su lobo lloraba, mejor dicho: sangraba por dentro.
Se sentía como un cascarón vacío. Sus pensamientos se habían detenido hace horas, dejándolo en un bucle de dolor y lamentos, tan triste y herido.
La noche había pasado tan lenta, o tal vez rápida, pero en su trance no había prestado atención. Lo único que quería era llorar y llorar, y despertar de esta pesadilla que no tenía fin.

Se sentía tan perdido.

Jungkook siempre fue su brújula, y a Jimin le encantaba ser un marinero muy obediente.

Recordó el día en que empezó su felicidad. Despertar al lado del amor de su vida al compartir la intimidad de su primera vez, había sido hermoso y tan especial porque había sido en el cumpleaños de Jungkook, aunque éste no recordara tanto.
Las mariposas en su estómago se habían adueñado de toda la situación, no podía sonreír más fuerte porque sus mejillas dolían. Sus ojos brillaban tanto que Jungkook podía ver el amanecer en ellos, sin duda en ese momento se sintió flechado.
Su cuento de hadas había sido tropezoso y aprendido en el camino. Jungkook nunca había tenido una relación formal tan larga, el salir con varias personas y tener varias opciones, siempre fue más afine a él. Pero sin duda puso de su parte, mantener a Jimin junto a él era su deseo.

Y ahora, todo eso había quedado atrás.

Jungkook lo había dejado, sin importar qué. Sin importarle sus sentimientos, sin importarle sus planes, sin importarle su lobo.

Esperaba que cambiara de opción. Por Jesús que él lo deseaba.

***


Las mañanas después "de" siempre eran las peores, o eso opinaba Taehyung. Era el momento donde todo lo sentías incierto, el nerviosismo invadía tu cuerpo y ahora todo lo pensabas con cabeza fría, en donde las emociones ya no te manejaban y eras posible de reflexionar y darte cuenta realmente de las cosas.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: May 15, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Destinados || KooktaeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora