Asi soy yo

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✨ Capitulo 13 ✨

Todo estaba saliendo mal, o mas bien yo misma estaba haciendo todo mal.

¿Que pensaba Maximiliano? ¿Que pensaría Jean? ¿Quien se creía Mariana para hablar cosas del pasado? Y lo mas importante ¿Que pensaba yo misma de todo esto?

Recapitulemos lo de estos días, Max se acerco a mi de la nada un día, y yo por simple amabilidad había hablado con el. Luego el se sentó conmigo en mi mesa, y comenzó a insinuar que estábamos juntos como en los viejos tiempos, ese mismo día fue mi primer acercamiento con Jean, y creo que lo disfrute más. Después de eso no pude evitar acercarme mas a Max, pero era la costumbre, ¿Verdad?

Todo este tiempo creí que era obvia con mis sentimientos por Jean, pero me estaba equivocando de persona. Se lo demostraba a la persona incorrecta, estuve confundiendo a Maximiliano, haciéndole creer que aun sentía algo por el.

Recordé lo que me había dicho Armando.

—Y si dejas de hacerle malas caras o ser tan penosa con el y tratas de hablarle mejor.— sugirió Armando.

Según yo era consciente de que lo trataba bien, pero incluso mi mejor amigo se había dando cuenta de que no, entonces estaba haciendo todo mal y por eso el no se daba cuenta.

Después de esa pequeña charla me quede un buen raro en silencio, no sabia que decir. A el no le importo mucho y siguió apuntando lo del pizarron.

─La respuesta para tu pregunta es no.─dije de repente. El no volteo a verme, solo me ignoro.─Se que Max los a mandado a preguntarme que si me gustaría volver con el, que por que según el volvernos a hablar es muy lindo, me lo dijo Mariana también, pero a pesar de que le guardo mucho cariño no regresaría con el.

─Y por que lo miras de esa forma, y recuerdo a ver escuchado hace un rato que habías quedado con el de ayudarlo en esta materia, para trabajar juntos. ¿No crees que lo confundes?.─dijo cuando por fin volteo a verme.

─Por que así soy yo, me gusta ayudar a los demás.─levante los hombros y evite su mirada.─Y puede que si lo confunda, puede que la gente confunda amabilidad con coqueteo, pero yo no soy así, a mi solo me gusta ayudar a mis compañeros.

─No eres la madre Teresa de Calcuta, sabes que las personas pueden burlarse de tu evidente amabilidad. O peor aun, burlarse de lo que eres.

─¿Como lo estas haciendo tu ahorita? O como lo has estado haciendo desde que me conociste, por que a lo mejor no lo sepas, pero yo todo este tiempo lo único que he hecho es ser amable he intentar ayudarte con tus materias, pero tu solo te has encargado de ignorarme y burlarte de mi. Así como tu escuchaste lo que Max dijo, yo escuche lo que la profesora me dijo, que te ayudara por que al parecer no das una en esta y en ninguna otra materia y no me negué.

─No necesito tu ayuda es todo, no te molestes ve y ayuda a los que de verdad quieres, por que como acabas de decir que a Maximiliano le guardas mucho cariño y por eso lo ayudas ¿No?

─No, estas sordo verdad. Te acabo de decir que solo lo ayudo por que me gusta hacerlo, así como me gustaría ayudarte a ti.─lo mire frustrada.

No sabia quien de los dos era mas tonto, si yo por no saber demostrar mis sentimientos, o el por no saber escuchar. Era difícil hablar bien con el, me desesperaba como era y como todo lo que decía se sentía como burla o ofensa,

─Max no me mando a preguntarte nada, y todo lo que dice Mariana es falso.─de repente se relajo.─No se que le haya dicho el a ella, y que te haya dicho ella a ti, pero no regreses con el.

La forma en la que me miro me removió algo en el estomago, Armando se reiría de mi si le decía que se sentía como mariposas en el estomago.

─¿Por que?.─pregunte confundida.

─El tiene a alguien mas y solo te usa para su conveniencia.

─¿Como sabes eso?.

─Somos amigos Madisson, el me cuenta muchas cosas.

─La clase termino, nos vemos la siguiente semana.─la profesora se despidio de nosotros.

Jean recogió sus cosas, se puso la mochila y se salio del salón.

Me quede sola y confundida por esa pequeña conversación. Así como Jean decía que yo confundía a Max, el me confundía a mi.

Estaba rememorando todo lo de hace un rato cuando unos brazos envolvieron mis hombros.

─Hola linda, perdón por no saludarte en la mañana pero estaba con los chicos. ─dijo Max cerca de mi oído y me dio un beso en la mejilla.

─Esta bien.─negué con la cabeza y le sonreí.

─¿Y tus amigos? ¿No vinieron hoy?.─se sentó en la silla que Jean dejo vacía hace un rato.

─No, ninguno de los pudo venir hoy así que me quede sola.

─No estas sola, yo estoy contigo.─me tomo de la mano y me beso los nudillos.

Recordé lo que me dijo en la mañana y sonreí.

─Oye quiero hablar de algo contigo.─quite mi mano de entre sus manos.

─Yo igual, ¿De que tanto hablan Jean y tu hace un rato?.─frunció el ceño.─Creí ver que estaban discutiendo.

─No, solo estábamos hablando de lo que decía el pizzaron y así, la profesora me dijo que si podía ayudar a Jean con su materia.

─¿Y aceptaste?.

─Pues tengo que, la profesora me lo pidió.─levante los hombros y mire a la puerta.

─No pues esta bien.─me sonrió.─Sabias que a Mariana le gusta Jean.

Eso me dolió mas que mi platica con el hace un rato, me lo imaginaba, es mas ya lo esperaba, era típico de ella. Incluso se me hacia raro que aun no fueran algo.

─Si algo había escuchado.─mentí.─El quiere con ella.

─Creo que si, dice Mariana que hablan mucho por mensaje y que Jean le a dicho que cuando ella quiera la lleva a su casa. Ya sabes con eso de que tiene moto, pues fácil para ellos.

─Si, si he visto.─sonreí con mucho esfuerzo.

─¿Que me querías decir?.

Salí de mis pensamientos y lo mire. Recorde que queria decirle algo antes de que me interrumpiera con lo de Jean.

─Es que tus amigos me han dicho que a ti te gusta que nos hayamos vuelto a hablar y así.─el sonrió y negó con la cabeza.─A mi igual me gusta que hayamos vuelto a hablar, pero no quiero que haya malos entendidos.

─¿A que te refieres?.

─Que me gusta que seamos amigos otra vez, pero no me gustaria que tu y yo regresemos. Y quiero aclararlo para que no te ilusiones, ya que Mariana me dijo que a ti te gustaría regresar.

─Ok, y a donde quieres llegar con todo esto.

─Solo quiero que sigamos como hasta el momento, amigos. Así prefiero estar, sola.

─¿Te gusta alguien mas?.

─No, solo me gusta como estoy ahorita.─levante los hombros.

─Esta bien, es tu decisión.─se levanto y me beso la frente.─Te quiero Madi.

Me sorprendió su reacción, me esperaba todo menos eso. Pero no perdería tiempo en eso, en lo que me necesitaba concentrar era en otra cosa.

Como que Jean estaba empezando a tener un amorío con Mariana.

Escrito En Las Estrellas Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora