Ataque de panico

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Capitulo 2 ✨

¿Qué es más humillante?

A] Desmayarte enfrente de todos.
B] Desmayarte delante de la persona que te llego a gustar.

Bueno en lo personal creo que ambas lo eran, pero me preocupaba mas la primera opción. El primer día es el inicio de clases, pero también inicio a todas las bromas y humillaciones que se recordaran el ultimo día.

─¿Segura que estas bien?.─preguntó por tercera vez la profesora.

─Si, segura.─tome el pedazo de algodón que me habían dado con olor a alcohol.─Solo que no desayuné.

─Le hemos dicho muchas veces que desayune, pero no hace caso.─se puso a hablar Armando.

─¿Quieres que llamemos a tus padres?.─preguntó preocupada.

─No hace falta, solo fue un pequeño mareo.─dudo mucho que vengan si los llaman, es mas importante su trabajo.─Estoy bien.

─Bien, puedes tomarte un momento aquí afuera. Toma aire y cuando estés lista puedes entrar.

─Gracias profesora.─asentí y le di vueltas al algodón entre mis dedos.

Armando entro junto con la profesora y me quede sentada en el pasillo con las piernas cruzadas.

Mi celular vibro y de la bolsa interior del chaleco, lo saque y lo revise. Tenia un mensaje de Hazel.

HAZEL:
¿Qué paso? ¿Estas bien?

MADISON:
No lo se, solo sentí que no podía respirar.

HAZEL:
¿Pero por que? ¿Fue por el chico nuevo?
O crees que no me di cuenta que es el chico que miras todas las tardes.

Muy observadora mi querida amiga.

MADISSON:
¿Tan discreta soy?

HAZEL:
Eres mi mejor amiga, me doy cuenta de todo.

MADISSON:
¿Que hace aquí?

HAZEL:
No lo se, pero mira mal a todos.

MADISSON:
No me creo capaz de sentarme en la misma mesa que el.

HAZEL:
Se que es difícil, y tal vez lo de hace un rato fue un ataque de pánico, por la impresión, pero puedes hacerlo. Solo ignóralo.

MADISSON:
¿Así de fácil?

HAZEL:
Si, así de fácil. Has como que no lo conoces, puede que sea el momento de tu romance adolecente.

MADISSON:
Tiene cara de que no le gusta lo formal.

HAZEL:
Y ese es su problema, por que tu quieres un cuento de hadas.

Guarde el celular ignorando el mensaje de Hazel, por que tenía razón. Me encantaba el romance.

Me levante y me sacudí la parte trasera de la falda.

─¿Puedo pasar?.─toque la puerta y sentí la mirada de todos.

─Adelante.─me pidió la profesora y fui directo a mi lugar.

─¿Como te sientes?.─pregunto Armando.

Agradecía su preocupación pero solo negué con la cabeza evitando mirarlo. A el y al chico que tenia al lado.

Trate de prestar atención he ignorar todo lo demás. Después de un rato me relaje y me pude olvidar de todo aun que fueran unos segundos.

─¿Este salón tiene un grupo por donde puedan comunicarse?.─pregunto la profesora.

─Si.─le respondió rápidamente una compañera.

─¿Quien es el encargado de administrarlo?.─se sentó frente al escritorio y abrió su computadora.

─¡Madisson!.─grito la mayoría.

─¿Quien es?.

─Yo.─levante la mano y ella me miro.

─Puedes venir por favor.─me pidió ella y yo me levante.

Me quede parada a su lado y saque mi celular.

─Pasame tu número y te mandare unos archivos y de favor se los mandas a tus compañeros.

Le dicte mi número y me mando cuatro archivos. Registre su numero como Profesora Nancy y regrese a mi lugar.

─Su compañera me hará el favor de mandarles unos archivos. Esos archivos los quiero firmados para el día de mañana.─dio sus indicaciones la profesora y volvió a sentarse detrás del escritorio.

─¿Como se llama?.

─¿Ella?

─Si, ella.

─Madisson.

─Gracias. Disculpa Madisson.

─¿Si?.─deje de mirar mi celular y levante la vista justo en el momento en el que se relamio los labios.

─Te puedo dar mi numero y me agregas al grupo.─tenía la voz gruesa pero no demasiado.

─Si claro.─le ofrecí mi celular.

Me sentía hipnotizada por el, no podía dejar de mirarlo y sentí que lo estaba mirando en bobada así que deje de hacerlo. Me di cuenta que Armando me estaba viendo fijamente así que por debajo de la mesa le di una patada.

─Listo, ese es mi número.─me regreso el celular y le sonreí.

─¿Como te llamas?.

─Jean, con J.─lo explico.

─Vale.─guarde su numero y le agregue con corazon con una estrella.

¿Estaba loca?

Lo agregue al grupo y cuando saco su celular volteo a verme y susurro un gracias.

Se que era lo más normal en una conversación de compañeros de clase, pero para mi después de un año de solo verlo, era demasiado. Podía conformarme con eso por el resto de mi vida.

A la hora de la comida, Armando, Hazel y yo bajamos al comedor, en lo que ellos se peleaban por un pedazo de pastel de fresa, yo solo tome una botella de agua.

─Contéstame una pregunta.─dijo Armando cuando nos sentamos en una de las mesas vacías.

─¿Que quieres?.─me senté a lado de Hazel.

─¿Te gusta el nuevo? O por que lo miras tanto.─eso ultimo sonó como burla.

─¿Que?.─mire a Hazel.─Yo no lo miro demasiado.

─Claro que si, hasta te brillan los ojos.─comenzó a reírse y yo me levante a pillazcarlo.

─No es verdad, estas loco.─negué con la cabeza.─Tu te creas una película en tu cabeza demente.

─Tu que le haces caso, solo quiere molestar.─Hazel me dio un poco de ayuda.

─No, yo solo estoy diciendo lo que vi.─me quito la botella que tenia en las manos.

─Pues checate esa vista, por que estas viendo mal.─lo negaría hasta que fuera verdad.

─Esta bien.─me miro unos segundos y dejo el tema.

Tuvimos un almuerzo tranquilo después de esa platica y yo fui haciéndome a la idea de como serian mis días a partir de ahora.

¿Como se ocultan este tipo de cosas? O ¿Como se supera a una persona?

Se aceptan consejos.

Escrito En Las Estrellas Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora