Que rayos

7 1 0
                                        

Capitulo 18 ✨

En cuanto salimos de la escuela Armando y Hazel fueron a dejarme hasta mi transporte, y me senté en el primer asiento, me gustaba que nadie se quería sentar en ese y siempre lo dejaban libre, y yo lo aprovechaba muy bien. Me senté a un lado de la ventana y me puse los audifonos.

Pude ver a Jean saliendo en su moto por la puerta del estacionamiento, pero nadie iba con el, y el muy idiota iba sin casco, ¿A quien se le ocurre?. Y si era honesta estaba bastante molesta con el. Hoy después de ignorarme toda la mañana, se atreve a hablarme y pedir que trabajemos juntos. Por dios, me había propuesto ignorarlo, y si cambia de actitud, me la pondrá difícil.

Mañana teníamos ingles las primeras dos horas y con el a mi lado y su fuerte perfumo iba a hacer todo menos poner atención. A veces me preguntaba si su actitud se debía a la falta de cerebro o si me hacia falta algo a mi.

Comencé a escuchar música y me puse la mochila en las piernas. El transporte comenzó su trayecto y en quince minutos ya estaba en la esquina de mi casa. Tome mis cosas y baje del transporte, no sin antes despedirme de Jhony.

Camine hasta la puerta de mi casa y saque mis llaves de la bolsa pequeña de mi mochila. Mi bello hogar estaba en absoluto silencio debido al vació, como siempre.

Deje la mochila en el piso y me deje caer en el sillón de la sala. Mire el techo con la música de Harry Styles de fondo mientras esperaba a que me venciera el cansancio de toda la mañana.

Pero no pude llegar a eso cuando mi celular comenzó a vibrar. Seguramente era Armando preguntando alguna tontería, o peor aun, preguntando si habían dejando tarea. Si era honesta odiaba que me preguntaran si habían dejado tarea, que no se supone que vamos en el mismo salón, por dios, tu mismo tendrías que saber, a menos que seas sordo.

Encendí el celular cuando volvió a vibrar y mire los notificaciones, pero no podía creer lo que estaba leyendo. Comencé a gritar hasta que de la emoción termine cayendo del sillón.

JEAN:
Hola Madi.
Perdón que te moleste, pero quería preguntarte algo.

Me quede observando el mensaje como tonta durante un buen rato ¿Le contestaba o no? Me quede en el piso y espere hasta que pasaran diez minutos.

MADISSON:
Dime.
Perdón si respondo apenas, acabo de llegar a mi casa.

Sabia que eso era mentira, pero quería sonar interesante.

JEAN:
Mañana nos toca ingles, y como ahora tengo que trabajar contigo, quería asegurarme si tenemos tarea.
No quiero problemas con la maestra, y mucho menos causarte problemas.

MADISSON.
Que yo sepa no, solo nos quedamos en el apunte de la clase pasada y las frases que nos dicto al ultimo, pero nada mas.

Observe como estaba en linea y luego las palomitas de mi mensaje se pusieron azules indicando que ya lo había leído, observe el escribiendo con impaciencia.

JEAN:
A ok, entonces esta bien.
Por cierto, el trabajo que me diste lo tengo que llevar mañana verdad.

MADISSON:
Si, no se te vaya a olvidar. Tenemos que exponer, así que repasa lo que tienes que decir.

JEAN:
Si, bueno muchas gracias Mads.

MADISSON:
No hay de que.
Te veo mañana.

Estuvo en linea un buen rato y luego leyó mi mensaje. Apague el celular y luego volvió a vibrar.

JEAN:
Oye, una ultima cosa.

MADISSON:
Dime.

JEAN:
Armando hablo conmigo y te lo quería decir personalmente pero creo que estabas enojada.
Pero no estoy enojado contigo, solo que a veces soy así, muy serio y bueno ya sabes. Así que una disculpa si fui grosero contigo.
Me alegro que le hayas dicho que no a Max, eres mucho para el Mads.

Al leer el mensaje entre en pánico, que rayos le había dicho Armando y en que momento. Las manos comenzaron a temblarme y los escalofríos llegaron después.

Pero en lo que mas pense fue en ese ultimo mensaje. Max, Max, Max.
Era mucho para el, pero lo que en verdad a mi me interesaba era ser suficiente para Jean.

Escrito En Las Estrellas Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora