¿Me vieron en algún lugar?

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No me acuerdo de la última vez que me ví, no sé muy bien dónde deje mi mente solo se que la perdí en alguno de estos años y me acostumbré a vivir sin pensar. Habitualmente estoy sin estar, me ausento en plena presencia, no escucho ni presto atención aunque me esfuerce en entender lo que dicen los demás, cruce una barrera y dejé al mundo entero del otro lado, ahora estoy aislado hasta estando en compañía, la distancia de la que hablo no cuenta con espacio aunque me siento totalmente alejado de la realidad, creo que los conceptos espacio/temporales son absolutamente inciertos cuando hay caos en los pensares, la fragilidad de la física y sus leyes tiemblan de agonía cuando el subconsciente comienza a redefinir sus creencias; la materia parece compuesta de ilusiones, el aire se siente ficticio y la vida suena irreal. ¿Será que si cuestionamos lo predefinido podremos autoconvencernos? Dudo de estar convencido porque a veces los bucles se manifiestan en las escaleras del trabajo, cuando un piso tras otro parece una secuencia repetida en esta matrix, verdaderamente no suena factible que de entre tantos eones de existencia estemos aca y ahora. Quizá Brahma se despertó de su sueño, por ende, ¿seguiremos existiendo cuando los dioses ya no sueñen con nosotros?  Vishnu debe estar harto de forjar nuestros destinos mientras duerme.
En ocasiones diviso remanentes de mi esencia en el furgón del San Martin, como si se hubiera impregnado un pedazo de mi alma después de tantos viajes a la misma hora, es como transitar conmigo el traslado, me veo leyendo a Harold Conti, jugando al Solitario en el celular o sacando la cabeza por la ventana para sentirme libre cuando el viento arremete mi cara entre estaciones. Eh ido, eh vuelto, sentí, experimente, escribí, dibuje y escuché todo lo que mi cabeza quiso decirme durante estos años, sin embargo no pude encontrarla, no se de dónde sale todo esto, me genera ansiedad no conocer el lugar donde se forjan mis pensamientos, quiero saber en qué lugar me perdí para dejar de buscarme en dónde no estoy, me estoy quedando sin oxígeno después de tanto respirar, un año más acá sin mi, este ser que habito desde la incomprensión está muy cansado, ya no podemos coexistir, ni siquiera discutimos, dejo de hablarme cuando comencé a silenciar mis escritos en rutinas, quizá me suicide existencialmente al decidir vivir esta realidad de la que siempre quise escaparme.

Relatos de un don nadie segunda parteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora