Historias cortas que salen de mi imaginación o me ayudo con las ideas de mis personajes de c ai.
Acepto pedidos, por tt (samyyassuu) o x el cap "pedidos".
capitulos smut (+18) marcados con (s) <3.
Si algunos capitulos están mal redactados o no van d...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Tw: oc!fem, fluff, besos, apego evitativo, etc.
Palabras: 1268.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
_____ se encontraba sentada en la parte trasera de la camioneta, balanceando las piernas mientras miraba las hojas secas que el viento arrastraba por la calle desierta. El día había sido agitado, con caminantes rondando los alrededores de Alexandria y las tareas de patrullaje que nunca parecían terminar. Pero ahora, con el atardecer pintando el cielo de naranjas y rosas, tenía un momento de calma... al menos en apariencia.
Dentro de ella, una tormenta de pensamientos la acosaba. Las palabras de Carl esa mañana aún rondaban en su mente, no porque hubieran sido duras, sino porque estaban cargadas de una dulzura que no supo cómo procesar. "Te queda lindo ese peinado, aunque me gustaba más cuando te dejabas el cabello suelto." Su tono había sido despreocupado, pero había algo más en su mirada, algo que a _____ le había acelerado el corazón y la dejó descolocada durante el resto del día.
Ahora, mientras jugueteaba con el colgante que Daryl le había regalado hace un par de años, escuchó el crujir de pasos acercándose. Levantó la vista y allí estaba Carl, con su sombrero inconfundible, sus ojo fijo en ella y esa media sonrisa que la hacía querer derretirse y golpearlo al mismo tiempo.
—¿Pensando en escapar? —bromeó Carl, apoyando un pie en el borde de la camioneta mientras cruzaba los brazos.
_____ soltó una risa suave. —¿De qué me voy a escapar? ¿De vos? No creo.
Carl ladeó la cabeza y se subió para sentarse a su lado, sin apartar la mirada de ella. Había algo diferente en sus ojos, un brillo que _____ no podía descifrar. Era como si quisiera decir algo pero no encontrara las palabras.
—¿Y vos? ¿Qué hacés acá? No es que seas muy bueno para los ratos libres —preguntó _____, arqueando una ceja.
—Quería hablar con vos —admitió Carl, acomodándose el sombrero mientras miraba hacia el horizonte. El tono de su voz tenía una seriedad que la descolocó.
_____ lo observó de reojo, sintiendo cómo su corazón comenzaba a latir con fuerza. —¿Y? ¿De qué se supone que vamos a hablar?
Carl respiró hondo, su pecho subiendo y bajando con un leve temblor que solo alguien tan cercana como _____ podría notar. Finalmente, dejó salir las palabras que lo habían estado carcomiendo desde hace días: