le rogué a Dios, por mí
y por ti
mientras el amanecer amenazaba con despertar esta parte del mundo, desde mi balcón, yo solo rogaba a Dios que mi dolor fuera saciado y que tu alma, mi amor, recibiera cariño.
le pedí desde mi último aliento a lo que sea que habitaba en el cielo, convertirme en viento, como último deseo; recorrer todo tu cuerpo, saciarme de ti hasta el último poro,
pasar línea por línea,
respirándote y dejando mi esencia de aire sobre tu cuerpo físico, para finalmente, MORIR.
darle fin a mi vida como viento, y continuar esta vida de poeta sabiendo que mis poemas más grandes de amor, serían describiendo esa vez que te bese el cuerpo desnudo para morir.
aún sigo rogando, aún sigo esperando, aún sigo viendo al cielo con ojos de súplica, para que esta sea la última vez que sientas un frío en tu cuerpo, por mi causa.
Dios por favor
usted que me escucha
usted que me oye
no me deje sola con este bicho entre mis dos pulmones, que repite una y otra vez
"nos olvidaremos"
usted más que nadie sabe que no pienso hacerlo, porque del amor una no debe arrepentirse.
y yo la ame como quien odia,
como quien ha llorado desde que nació y como quien llorara hasta que muera.
