doce

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Antes de que Vaggie pudiera responder, la puerta del dormitorio se abrió de golpe, haciendo que inmediatamente se alejara de Charlie.

Desafortunadamente, esto le causó que cayera de espaldas en el suelo, gimiendo por el golpe.

—La cena está lista— Angel sonrió desde la puerta. Vaggie lo miró, sólo para que el rubio le guiñara.

Ante la mención de la cena, Charlie aplaudió emocionada. Sin decir una palabra, la chica saltó de la cama y se fue arrastrando los pies hacia abajo.

Angel se acercó y le extendió una mano a Vaggie para ayudarla a pararse del suelo. Vaggie le dió a su compañero de cuarto una mirada molesta, aceptó la ayuda, y se sacudió los pantalones una vez que ella se puso de pie. Charlie ya se había ido. Angel tendió la mano a Vaggie para esperarla antes de ir abajo.

—¿Qué interrumpí?— Angel levantó una ceja.

—Nada— espetó Vaggie, sacudiendo la cabeza —¿De qué estás hablando?— Angel suspiró, cruzando los brazos y dándole a Vaggie una mirada de complicidad —¿Qué?

—Obviamente algo está pasando entre ustedes dos— Angel señaló en la dirección que Charlie se había ido —Es bastante obvio.

El rostro de Vaggie vaciló por un momento pero rápidamente se recompuso.

—No está pasando nada— dijo con firmeza antes de caminar fuera de la habitación pasando a Angel.

—Si tú lo dices— Angel suspiró. Siguió a Vaggie por las escaleras, pero le agarró la mano antes de que llegara a la cocina —Porque si algo estuviera pasando, me aseguraría de decirte que tengas cuidado— susurró.

El estómago de Vaggie se revolvió, y miró a Angel.

—Bueno, buenas noticias, no pasa nada— dijo antes de desaparecer en la cocina. Angel suspiró ante la terquedad de su amiga.

—¡Vaggz, mira!— Charlie saltó delante de Vaggie y levantó el tazón amarillo de macarrones con queso dentro. Vaggie levantó una ceja a Angel, quien se encogió de hombros.

—Era todo lo que teníamos— Alastor le pasó a Vaggie su tazón por el mostrador.

La chica suspiró, agarrando un tenedor y después siguiendo a sus compañeras a la sala de estar. Antes de que Charlie llegará, normalmente los cuatro compañeros cenaban separados en lugares diferentes. Ahora comían todos juntos, Vaggie no se había dado cuenta de lo mucho extrañaba pasar tiempo con ellos.

Como de costumbre, Angel, Alastor y Emily se sentaron en todos los lugares libres del sofá a propósito, sin dejar espacio para Vaggie. No es que le importara de todas formas. La chica de ojos marrones se sentó en el suelo a poca distancia de Charlie, quien le sonrió ampliamente con la boca llena de comida.

—Alguien está de mejor humor— comentó Alastor, apuntando hacía Charlie. Angel y Emily asintieron con la cabeza.

—Es porque Vaggie está en casa— Angel sonrió. Vaggie lo miró, pero obviamente no le afectó en nada al chico rubio —Es bastante obvio lo mucho que Charlie la quiere.

—Sí— Charlie asintió —Quiero a Vaggz. Quiero besar Vaggz— dijo casualmente, tomando otro bocado de su comida.

Vaggie, sin embargo, casi se ahogó con su propia comida. Miró a sus compañeros, que parecían igual de conmocionados que ella.

—¿Qué dijiste?— Angel miró a la otra chica. Charlie también lo miró y ladeó su cabeza.

—¿Qué?

Suspirando, Angel le echó a Vaggie una mirada de confusión, la cual regresó rápidamente. El corazón de Vaggie estaba golpeando fuertemente contra su pecho, y juraba que todos en la habitación eran capaces de escucharlo.

Yellow - ChaggieDonde viven las historias. Descúbrelo ahora