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Las decisiones difíciles

—Bueno pequeña —dijo Dan.

Terminé de darle el trago al agua, reacomodándome en la silla donde seguía sentada hacía más de diez minutos. Más tranquila, por supuesto. Bastante bien, para mi propia gracia. Los demás, bastante cerca de allí, mantenían la vigilancia de la transmisión porque teníamos la ligera sospecha que Michael no volvería, al menos no esa noche. En el poco tiempo que había pasado ya se habían hablado muchas cosas, con un optimismo que ni yo esperaba ver, incluso salió a mención la idea de irnos a la comisaría. No iba a dejar a Jake, era la única respuesta que yo podía ofrecerles.

—¿Estás bien? —pregunté.

—Hasta ahora —dijo, encogiendo los hombros y tras un momento añadió—: He hecho estallar una leyenda que se hizo realidad, es algo que se debe reportar.

—Ahora seguramente te creerán.

—De verdad pensé que me iba a sentir mejor, ahora que ha pasado, pero al menos siento que no regresará.

—Aún no se ha acabado.

—No regresará —repitió—. Está tirado en algún lugar del bosque y está molesto.

Dan se rascó la barba y no dijo nada más, pese a que deseaba que aquello fuera verdad, aun no terminaba para nosotros. Richy y Hannah seguían maniatados ahí, vigilados por una cámara y no teníamos ninguna otra certeza; Alan seguía sin darme una respuesta a los mensajes que le había dejado y no me alentaba mucho, porque de verdad lo necesitábamos.

—Puede que haya estropeado las cosas, en el hospital —murmuró Dan al cabo de un momento y volví a mirarlo.

Lucía de verdad apenado, algo que no iba con él.

—¿Qué quieres decir? —pregunté dubitativa.

—Yo testifiqué en contra de Phil.

—¿De verdad? —dije con una confusión extraña, porque de todas las cosas que Dan podía confesar, aquella no se me hubiera ocurrido en lo más mínimo. Sobre todo porque pensaba que hablaría del tema de la silla de ruedas.

—¡Todo estaba bien! Estaba enojado porque lo dejé abandonado en el Aurora —comenzó a decir, conservando el secretismo entre los dos—. La cita con su hermana. Mis frenos están rotos. Así que llamé a la policía, entonces podría haber contado un poco más. De nuestro grupo y así.

Mantuve la mirada sobre él, todavía esperando a que me dijera que aquello no era más que una broma, pero eso no pasó. Estaba diciendo la verdad y ahora entendía de dónde Alan terminó enterándose de todo aquello de lo que Jessy nos alertó tras su visita a la comisaría. Irónicamente, ahora no sentía rabia ni nada más allá del alivio de por fin ver que algunas cosas que hacían falta terminaban de esclarecerse.

—Lo siento —añadió.

—Está bien —murmuré tras un suspiro.

—De verdad, no quería hacer daño. Solo salió mal.

—¡¿Ha salido mal?! Phil fue encarcelado.

Dan resopló.

—No digas eso. Ellos ya tenían algo contra Phil, estoy seguro de que no lo arrestaron solo por mi declaración.

—Tal vez, pero aun así, una vez tengas la oportunidad, debes arreglar esto.

—Tengo la intención, vamos primero a recuperar a Hannah y a Richy —dijo y sacudió la cabeza—. ¿Hackerboy todavía no ha dicho nada?

La Red [Duskwood]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora