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Harry y Ron miraron a Dombledore con cara de querer matarlo, pero se contuvieron y esperaron a que explicará la situación, en resumen Tom había empezado a moverse ya que mando mortifagos a qué se movieran cerca del orfanato asustando a los que trabajaban ahí.

Agradecieron que todos los niños estuvieran en la mansión y estaban aprovechando eso los trabajadores estaban ampliando el lugar para que los niños no se sintieran sofocados por el poco espacio, por lo cual al estar enterados suspiraron y mencionaron que mañana lo arreglarían y se fueron a dormir, al llegar sus amigos los estaban esperando con curiosidad, solo dijeron que estaba loco y los asustó por unas tonterias.

En otro lugar.

— ¿Los encontraron?— pregunto suspirando.

— Si, mi señor— contesto para seguir hablando— está seguro de esto.

— Sinceramente no lo se, pero es una forma de que puedan ayudar, también se sabe que están manteniendo su identidad en secreto— explico.

El hombre se levantó de su escritorio y camino a la ventana mirando en hermoso jardín que se presentó ante el, un enorme jardín de rosas rojas.

— Envía una carta, diles que quiero hablar con ellos— ordenó para darse la vuelta y mirar a su mayordomo.

— Si, señor Walter.

El mayordomo se retiró y el hombre ya identificado como Walter suspiro.

(Nota: no entiendo que les pasa a mis personajes en esta historia todos suspiran 😮‍💨).

— Espero que nos ayuden— mencionó.

De regreso a Hogwarts.

Harry estaba caminando por los pasillos rumbo a sus clases, Ron se había quedado a firmar unos papeles importantes que aceptaban a las dos órdenes nuevas.

“Al fin adiós papeleo del demonio“—  pensó feliz.

Estaba tan feliz que todos que lo veían lo notaron, pero claro toda esa felicidad se esfumó cuando alguien lo detuvo y ese alguien era Ginny.

— ¿Qué quieres?— pregunto serio y su voz era fría.

Ginny se contuvo de gruñir y con una sonrisa fingida hablo con una voz melosa.

— El sábado es la salida a hogsmeade, quieres ir conmigo— jojo levemente sonrojada.

— No, ya tengo planes— con eso se fue dejando a la niña sola.

Ginny se enojo y se enojo más al recibir las miradas de burla de todos los que estaban a su alrededor, por su parte Harry suspiro aliviado de haberse alejado y siguió su camino no quería encontrarse con interesadas.

En la mansión Walter.

— Mi señor, ya enviamos la carta, llegara en unas semanas la respuesta— dijo el mayordomo.

— Entiendo, mientras tanto hay que mejorar la seguridad— respondió serio.

El mayordomo asintió y se retiró, dejando atrás a su señor, el señor Walter seguía firmando sus papeles sin notar su alrededor, estaba desesperado ya habían pasado meses desde que su mansión fue atacada al igual que su familia y lo estaba poniendo de los nervios.

Solo esperaba que los reyes del mundo mágico lo ayudarán o estará en serios problemas y sinceramente no quería problemas y menos con el gobierno no mágico.

Con Ron.

El pelirrojo ya había terminado de firmar los papeles y de guardarlos cuando de repente la puerta se abrió de golpe, sobresaltándolo y miro quien era encontrándose con Ginny quien estaba furiosa.

Mi secreto de vida.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora