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20 de enero, 17:20, Academia OT

El sonido de sus zapatos chocando contra el suelo era lo único que se escuchaba por el pasillo de los baños de esa academia situada en Tarragona.

Iba unos pasos por delante de Martin, solo unos pasos por delante de él. De vez en cuando se giraba levemente para mirarle de reojo. Iba con la cabeza baja, como si de repente la superficie sobre la que pisaban  de esa academia fuese lo más interesante que había en todo el universo. Lo cierto era que en la cabeza de Martin estaba concibiendo mil y una maneras en las que aquella conversación pendiente con su novio podía acabar desenlazada. 

Se fijó en su mano, si alargaba la mano un poco hacia atrás estaba seguro que podría rozarle los dedos de la mano, y si se esmeraba lo suficiente y estiraba el brazo lo suficiente, podría incluso cogérsela. 

No lo iba ha hacer, las cosas entre Martin y el aún estaban tensas. Y aunque su mayor deseo fuese entrelazar sus dedos con los del vasco y abrazarlo hasta que se quedasen dormidos  en algún rincón de la academia, sabía que aún les faltaba un tramo hasta llegar a ese punto.

Entraron en los baños de la misma manera que habían llegado allí, rodeados de un silencio. Cargado por una tensión la cual se podía cortar con un cuchillo. Martin seguía mirando el suelo, incapaz de mirarle a los ojos. Y Juanjo no podía apartar la vista del chico que tenía delante. Sentía que se habían invertido los roles.

Se quedaron en silencio durante unos segundos, los cuales se sintieron como horas para ambos individuos. Esperando a que uno de los dos hablase.

El maño pensaba que iba a ser él el que llenase el silencio. Pero nada más abrir la boca para pronunciar palabra oyó como la voz de su novio se hacía hueco en sus oídos.

- ¿Sabes que te voy ha acabar perdonando, no? -

Juanjo se quedó estático al oír lo que el vasco estaba pronunciando. Creía que se lo había imaginado. Puesto que el sonido de la voz de Martin había sonado relativamente bajo. Tan bajo que si había hubieran estado en una sala con un par de personas hablando en tono normal, no se le hubiera llegado a escuchar. Lo único que le confirmaba que no se estaba volviendo loco y que aquello había sido una alucinación causada por su mente exhausta había sido el hecho de que el pelinegro había inclinado ligeramente su cabeza hacía el techo. Causando que el maño pudiese contemplar como sus labios de movían.

Al mismo tiempo, Martin había decidido renunciar a la fuerza de voluntad y a la mera dignidad que le quedaba en el cuerpo. Nunca le habían gustado esa clase de situaciones. Siempre quería que acabasen lo más rápido posible. Y si el único modo era perdiendo la dignidad. Así sería.

- ¿Perdona?... -

Fue lo único que pudo pronunciar ante las palabras de su novio ¿Como podía Martin pensar eso? Le parecía surrealista.

- Lo digo para que no te sulfures  -

-¿Sulfurarme?.. Martin, pero, ¿Que cojones, como puedes decir eso? Te hablé fatal, como puedes simplemente pensar eso. 

- Solo digo que no quiero que esto se alargue mucho, Juanjo. Te perdono porque te quiero y porque se que lo hicistes por estrés

Juanjo no se creía lo que estaba oyendo. 

- No, Martin, no puedes simplemente perdonarme por lo de ayer simplemente porque me quieras y seamos pareja, ¿vale? Porque yo también te quiero, y con locura. Pero las palabras que te dije ayer fueron hirientes, y Dios, Martin, me arrepiento tanto. Porque todo lo que te dije no es verdad, Martin, tú no eres ningún niñato, ni de lejos. Eres una de las mejores, por no decir la mejor, persona que he conocido en mi vida. Eres empático, te preocupas por todo, te preocupas por mí y cómo estoy a cada hora, te interesas por la vida de otros y eres demasiado sensato comparado con el resto del mundo. Incluyendome a mí. Porque si yo ayer hubiese sido lo suficientemente maduro. Te podría haber confesado lo que me pasaba-

- Juanjo -Le interrumpió el contrario - yo también me comporté fatal ayer, no es solo cosa tuya. 

- Es verdad, si, ayer nos comportamos los dos mal, no te quito eso. Pero fui yo el que dijo mierdas a ti sin pensarmelo. Los dos estábamos estresados. Pero eso no me daba ninguna razón para decirte nada de eso. Encima Martin, te estuve tratando mal con anterioridad a la pelea sin ninguna justificación. Estaba celoso Martin, estaba celoso de Cris y de como pasabais mucho tiempo juntos. Es una puta tontería, como puedes ver. No pensé con la cabeza de que la razón por la cual podías pasar tanto tiempo juntos es que los dos estaás nominados y podría ser vuestra última semana sin el otro. Sabéis como se siente el otro. Y sois amigos, joder. Yo no tenía derecho de ponerme así. Porque eres un sol, Martin. Y te mereces todo lo bueno.

Tomó una bocanada de aire, al mismo tiempo que notaba las lágrimas corrían por sus mejillas y por las de su novio

-No te puedo prometer que no vuelva a sentir celos, pero lo que si puedo prometer es que nunca más te haré sentir así. Que no haré que te sientas como te sentiste nunca más. Me encargaré de hacerte el chico más feliz si me lo permites.
Mi vida, ¿crees que me podrías perdonar? No tienes la obligación de hacerlo. Da igual que me quieras con locura y que seas mi pareja.

Martin no contestó. Simplemente acerco a el, con la cara llena de lágrimas y rodeo el cuello del mayor con sus brazos.

Se besaron, se besaron como si no hubiesen bebido agua en días y se encontrasen en mitad de un desierto. Juanjo atrajo a Martin más hacía el, rodeandole la cintura con ambas manos mientras el menor rodeaba sus brazos al rededor de su cuello. 

Y fue en ese momento que ambos supieron que daba igual lo que deparará el futuro. Sabían que los dos lo manejarían lo mejor que pudiesen y que siempre estarían juntos. Ellos contra el mundo
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He vuelto ha subir el capitulo pq ha habido un error (me salia que el capítulo se había subido el 21 de abril y no me salía como siempre) y no estaba en casa para arreglarlo. 

Ahora si, muchas gracias por leer y nos vemos en el siguiente cap <3

-Ari 

Nominación - JuantinDonde viven las historias. Descúbrelo ahora