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—¿Querías esto, verdad? —Preguntó casi en un gruñido, su mano agarraba con firmeza su rostro para girarla hacia ella— Claro que sí, te gusta cuando me enojo, cuando te pongo en tu lugar.

Y siente el trasero de Jimin contra ella, restregándose una, dos, varias veces. Sus ojos son perdición pura, está excitada y a su merced. Winter realmente está disfrutando esto.

—Jeongie...

Sonríe con malicia, su mano libre pasa por debajo de la fina tela de la blusa para dormir de Jimin, acaricia su abdomen y va, como un imán, hacia uno de sus pechos, lo aprieta, suave, sin prisas, disfruta el contacto. Jimin gime cuando, con sus dedos, roza su pezón y lo aprieta, juega con él.

Jimin está arqueada, su trasero se restriega contra ella y no deja de mirarla en ningún momento, a pesar de la posición claramente incómoda de su cabeza. La cama cruje cuando Winter la suelta, dejándola con un puchero insatisfecho.

Se quita rápido su ropa, comenzando con aquella camiseta holgada hasta bajarse los pantalones, siente esa mirada sobre ella y puede ver esa sonrisa enorme que hace que sus ojos se cierren. Sabía que Jimin amaría eso.

—Son por ti.

—Me encantan.

Es tal cual lo imaginó.

Jimin empuja su trasero más hacia arriba y Winter sonríe burlona mientras ambas se miran con adoración. Baja su pantalones cortos junto a su ropa interior de un solo tirón.

—No hemos hecho nada y ya estás así —Jimin abre más las piernas y Winter casi suelta una carcajada. Con un dedo pasa por todo el largo, sintiendo la humedad goteando—. ¿Tan desesperada estás? Pareces gata en celo.

—Por favor...

Se lleva ese dedo a la boca y lo chupa, provocando más la desesperación de la mujer de rodillas.

—Winter.

La castaña sonríe y ladea la cabeza—. ¿Necesitas algo?

Es frustrante. Winter es irritable cuando se lo propone.

—Necesito tu polla —la voz de Jimin es ronca, necesitada. 

Cae como miel a los oídos de Winter. La diversión de su rostro flaquea antes de ser reemplazada por seriedad. Empuja las piernas de Jimin hacia ella, haciendo que caiga en la cama de golpe antes de que la ponga boca arriba. 

Jimin suelta un pequeño grito, sorprendida, antes de que Winter la bese con urgencia, moviéndose contra ella. Puede sentir el movimiento y peso de su miembro contra ella. Tiembla ante la estimulación y ante el agarre de hierro en sus caderas. Están así un par de minutos, solo restregándose entre sí hasta que siente a Winter meter la punta, el estiramiento es placentero, tal como esperaban. Ambas jadean cuando están unidas finalmente de forma íntima, esperaron demasiado por ello.

Winter no es suave y a Karina no le gusta lo suave. 

La caja suena demasiado con el movimiento, las manos de Winter no abandonan sus caderas, probablemente eso le dejará moretones a Jimin en el cuerpo, pero será un dolor agradable.

—¿Te gusta?

Karina mira con éxtasis a Winter sobre ella y la atrae para volverla a besar, sin importar cómo le falta el aliento un par de segundos antes de separarse, jadear y besarse nuevamente. Es ruidoso, sucio, mojado, son un desastre con sus bocas y lenguas. Las piernas de Karina la atrapan, está por correrse y entonces...

...sus ojos se abren. En automático golpea con furia contenida el colchón de la cama. Otra vez eso.

Vio hacia su lado, Jennie tenía todavía su antifaz para dormir y parecía indiferente a lo que sucedía a su lado. Se levantó lentamente de la cama —casi como una rutina diaria—, miró el reloj y luego se quedó en silencio, pensando si debería dejar de hacer esto, ¿qué pasa si alguien la ve?

Obsession || WinRina G!PDonde viven las historias. Descúbrelo ahora