Mientras corría por las oscuras calles, sentía la ansiedad creciendo como un terrible monstruo dentro de ella. Cada calle, cada cuadra en la que doblaba la alejaba más y más de su hogar, sentía sus pies doler con cada paso.
El suelo se hacía cada vez más largo, más infinito y tan solo tomar bocadas de aire dolía como fuego ardiendo en su pecho, en cualquier momento iba a ceder, se iba a rendir, y pronto eso la alcanzaría, la atraparía y volvería a ser de ella un simple juguete para divertirse.
El sudor estaba adherido a su piel como una fina capa. Se detuvo de golpe, tambaleando en busca de equilibrio y aire; exhaló un gran vaho de aliento, mirando un callejón oscuro frente a ella, y el, antes, camino largo comenzó a hacerse más corto con cada paso que la adentraba en la oscuridad—de nuevo—, con las piernas adoloridas siguió avanzando. Encontrándose de frente con un muro, no había salida, tal vez nunca la hubo, solo tenía un camino y un destino, y siempre sería el mismo. Como un recordatorio eso la alcanzó.
Una risa retumbó en el solitario rincón, creando más tensión en la penumbra de la noche.
Una sombra alargada se acercaba lentamente a ella, podía verla todavía de espaldas, la sombra se extendía por la pared, era más grande que ella—siempre lo sería—, con miedo tomó aliento y se giró para encarar a quién sea que la estaba atormentando.
Alzó sus brazos para defenderse, pero allí no había nada.
Esperó unos segundos, pero no hubo nada. Bajó sus brazos con cuidado, sintiendo alivio en su pecho.
Como una ráfaga de aire helado detrás de ella, un aliento la golpeó justo detrás de su cuello. Se puso rígida, su aliento se cortó.
Unas manos frías y delgadas tocaron sus hombros descubiertos, descendiendo hasta tomar sus muñecas.
Se negó a mirar, pero al final lo hizo. Sabía que alguien la miraba por encima de su hombro, el miedo recorrió su torrente sanguíneo.
Movió ligeramente su cabeza y sus miradas chocaron. Sintió un nudo en su garganta y antes de poder hacer algo, abrió los ojos de golpe.
—¿Qué...?
Probablemente era todavía muy temprano. Miró su reloj a un costado de ella, sí, eran apenas las 7 a.m., Haewon debería seguir durmiendo, era fin de semana después de todo.
No dejó de pensar en Minjeong ni un solo segundo desde que se fue Taeyeon. Trató de fingir que no pasaba nada, aun cuando su hija cuestionó por qué Taeyeon se fue sin despedirse de ella, pero hubo algo en la mirada de su pequeña cuando trató de mentirle sobre Taeyeon (de nuevo), pudo notar que Haewon no le había creído, pese a que asintió y no preguntó de nuevo.
Eso fue hace una semana, aunque se sentía como si hubiera sido hace un par de horas. Los nervios la tenían tensa a nada de volverse loca.
Estaba por retomar su sueño o solo mirar la pared hasta decidirse a levantarse, entonces su celular se prendió y comenzó a sonar a su lado. No iba a tomarlo, nadie podía estarla llamando un sábado.
Pero, ¿y si era sobre Minjeong?
Dudó antes de tomar su teléfono y mirar el nombre de su madre en la pantalla. Lo dejó sonar un momento, asimilando qué hacer, y también que claramente no era nada sobre Kim Minjeong, hubo un pequeño alivio en ello, como si tuviera tiempo antes del caos.
Todo era extraño para ella en este momento, tanto el que Minjeong esté libre, como que su madre le hablara por teléfono, algo en ella le dijo que debía de responder, y aún con un poco de duda respondió y conectó la videollamda.
—¡¿Jimin?!
El rostro de su madre reflejaba sorpresa. Jimin sonrió aún quitándose ese cansancio de encima, que más que físico, era psicológico.
ESTÁS LEYENDO
Obsession || WinRina G!P
FanfictionSEGUNDA PARTE DE 'PSYCHO' SPOILERS!!! ... Tras los acontecimientos en 'Psycho' Karina tiene que trabajar en mantener su mente sensata por su propio bien, pero cada vez pierde más el control de sus emociones y sentimientos. O Karina se niega a olvida...
