Gohan cruzó el umbral de luz sin decir una palabra más. La puerta desapareció tras él, como si nunca hubiera estado ahí. El espacio quedó en completo silencio.
Miguel permaneció quieto, su cuerpo rígido, su mente atrapada entre la duda y la intriga. Apretó los dedos contra la empuñadura de su espada sin desenvainarla. No había peligro... al menos no inmediato. Pero lo que acababa de presenciar lo había dejado marcado.
Sabía el nombre del joven.
Lo había escuchado de sus propios labios.
Son Gohan.
Y sin embargo... no podía recordarlo. No había una sola memoria, una sola historia celestial, infernal o humana, que mencionara ese nombre. No estaba en los archivos, no en los libros sagrados, no en las leyendas ni en las listas de enemigos.
Nada.
Y, sin embargo, sentía que no era mentira. Que aquella historia —la de alguien que había venido antes, que había caminado por este mundo, que había conocido a Sirzech y compartido batallas olvidadas— no era un invento infantil. Era demasiado vívida, demasiado específica como para nacer del engaño.
Miguel (susurrando): —¿Cómo puede alguien... estar de pie frente a mí, decirme su nombre, mostrarme su rostro... y aún así no poder recordarlo?
El joven tenía la apariencia de un simple mortal. Un chico de rostro serio, con una cicatriz en el ojo izquierdo. Sin corona, sin alas, sin runas sagradas... y aun así, cargaba consigo una presencia que Miguel había sentido en pocos: la de alguien que ha enfrentado cosas que escapan a la comprensión común.
Cerró los ojos por un instante.
Podía sentir aún el rastro de energía que había dejado al irse, como una estela quemando levemente el aire.
Miguel (para sí mismo): —Sea quien sea… ya no puedo ignorarlo.
Volvió la vista al altar, al Codex Génesis, y suspiró largo.
Quizá estaba cometiendo un error.
Pero si no lo ayudaba… y todo era cierto…
Tal vez el error sería mucho mayor.
Decidió que ayudaría a ese joven. Al menos por ahora.
Porque en lo más profundo, aunque sus recuerdos lo negaban, su instinto le decía que ya se habían cruzado antes.
Y Miguel sabía bien que los instintos de un arcángel rara vez se equivocaban.
—————
El aire vibró con un murmullo arcano mientras un portal se abría a unos metros del campamento improvisado. La grieta luminosa cortó el espacio como una hoja, y de ella emergió Gohan, su figura envuelta en una capa oscura y la máscara aún cubriendo su rostro. Cerró el portal con un gesto, dejando que el silencio lo recibiera.
Lodric alzó la vista desde el fuego, Lorian se puso de pie con naturalidad, y Gwendolyn, firme como siempre, lo observó con una expresión contenida.
Gohan: Hola, chicos.
Gwendolyn: Tardaste.
Gohan: Tuve que cruzar medio cielo para hablar con alguien que aún podía decidir no matarme.
Lorian: ¿Y lo hizo?
Gohan: No. Me escuchó… y eso es suficiente por ahora.
Lodric: ¿El Codex?
Gohan: No aún. Miguel dijo que está escrito en una lengua que solo los ángeles y ciertos caídos pueden leer. Necesita tiempo para presentar mi caso… y evitar que me vean como una amenaza.
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Son Gohan: Una bestia entre Dimensiones
FanfictionArrancado de su realidad durante su combate con Cell por un enigmático agujero dimensional, Son Gohan emerge en un lugar desconocido. ¿Qué pasara con gohan y que le esperara en esta historia? Descúbrelo.
