Encuentro desafortunado

81 8 2
                                        

En el episodio anterior...

Tras una serie de enfrentamientos que pusieron a prueba no solo su fuerza, sino también su voluntad, Gohan se adentró en territorio incierto con un único objetivo: negociar un trato que pudiera cambiar el rumbo de todos.
En aquel salón silencioso, cargado de tensión y viejos recuerdos, se reencontró con Michael, alguien que ya conocía su verdadero poder... y el peso que cargaba sobre los hombros.

Ambos hablaron sin máscaras. No como enemigos, pero tampoco como aliados.
El trato fue planteado. Las condiciones, duras. El futuro, completamente incierto.

Finalmente, Gohan decidió marcharse, dejando atrás a Michael, quien permaneció solo en aquel salón, preguntándose si había apostado por la decisión correcta.
Dos caminos separados... pero unidos por una misma duda:
¿Era este el sacrificio necesario para proteger a los demás?

Ahora, con el destino avanzando sin esperar a nadie, Gohan regresa con los suyos, llevando consigo palabras que podrían traer esperanza... o nuevas consecuencias.

La historia continúa...

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------

La mansión se alzaba en silencio, aislada del resto de la existencia.

No había caminos que condujeran a ella ni paisaje que la rodeara de forma coherente. Más allá de sus muros, el mundo simplemente... no continuaba. Era como si aquel lugar hubiera sido recortado de la realidad y colocado en un espacio donde el tiempo avanzaba con cautela, casi con respeto.

Un sitio para detenerse.
Para pensar.
Para no ser alcanzados.

En el interior, el ambiente era tranquilo, demasiado tranquilo para quienes habían pasado los últimos días caminando sobre el filo de lo imposible. La luz entraba por los ventanales altos sin que pudiera decirse de dónde provenía exactamente; no era sol, ni luna, ni magia evidente. Solo iluminación constante, suave, que no proyectaba sombras duras.

Gohan se encontraba apoyado contra uno de los balcones interiores, mirando hacia el vacío que se abría más allá de los cristales. Sus brazos estaban cruzados, la postura relajada solo en apariencia. Por dentro, su mente seguía en movimiento.

Habían conseguido lo que parecía inalcanzable:
Miguel había aceptado ayudar.
El Codex Génesis ya no era un mito cerrado, sino una puerta entreabierta.

Y aun así, el peso no se había ido.

Drag permanecía cerca, apoyado en una columna, observándolo de reojo sin interrumpir. Conocía ese silencio. Era el tipo que no nacía del cansancio, sino de la responsabilidad.

Gohan soltó una pequeña exhalación.

Gohan: —Es raro pensar que aquí dentro todo parece en pausa... mientras afuera seguimos empujando cosas que no entendemos del todo.

Más atrás, el resto del grupo ocupaba la sala principal. Lorian caminaba de un lado a otro, inquieto, como si la quietud le resultara antinatural. Lodric permanecía sentado, con la espalda recta, evaluando en silencio. Gwendolyn observaba la mansión con atención, como si intentara memorizar cada detalle de un lugar que sabía que no debía existir.

Lorian: —Entonces... ¿qué sigue ahora?

La pregunta flotó en el aire.

Gohan giró apenas el rostro, sin descruzar los brazos.

Gohan: —Eso es justo lo que no tengo claro.

Lorian abrió la boca para decir algo, pero Lodric se le adelantó.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Mar 14 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Son Gohan: Una bestia entre DimensionesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora