7.

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Ed estaba algo inquieto, sentía las muy conocidas mariposas en el estómago cada vez que volteaba a mirar al rubio que ocupa el asiento de piloto en aquélla camioneta.

No podía creer que estuviese interesado en él. Es decir, Niall era un chico ¡Un chico! ¡Y lo había besado!

Eso iba en contra de todas sus reglas y enseñanzas, pero se sentía bien. Edward soltó una leve risita, era la primera vez que hacía algo de esa magnitud.

-¿De qué te ríes?- Preguntó Niall con una leve sonrisa sin apartar la vista del camino.

-Nada, nada.- Ed sacudió su cabeza repetidas veces.

En cuanto llegaron a la casa de Niall bajaron del auto y Ed estaba extrañamente emocionado.

Entraron a la casa y se dirigieron al cuarto del rubio. En cuanto Niall cerró la puerta detrás de sí, se abalanzó sobre el pelirrojo, uniendo sus labios en un beso apasionado. Ed no lo detuvo.

El pelirrojo pasó sus brazos por debajo de la camiseta del rubio y torpemente comenzó a manosear su frío torso.

Todo estaba en silencio en aquella habitación. Solo se escuchaban las agitadas respiraciones de los chicos. -Eddie estas sudando como perro.

-Los perros no sudan.

-Claro que sí.

-Como digas.

-¿Estas nervioso?

-No sé, tú dime. Es la primera vez que tendré un pedazo de carne dentro de mi culo.- al escuchar esto Niall estalló en risas apartándose mínimamente del chico. -¡Oh diablos Niall! Míra lo que me haces decir. - se quejó avergonzado.

-Tus mejillas ruborizadas son lo mejor, no tengas vergüenza de nada en frente de Niall Horan

-Uggg... Nos conocemos hace dos días.

-Me ofendes.- dijo imitando tristeza, posando su mano en el pecho.

-¿Podemos olvidar esta plática? Ya me resulta incómoda.

Niall asintió y envolvió sus brazos en la cintura del chico, depositando suaves besos en su cuello.

Niall comenzó a caminar en dirección a la cama, por ende, Ed también.

Cuando las piernas de Ed tocaron un lado de la cama Niall lo empujó, provocando que callera sobre ésta. Ed se incorporó sobre sus codos, recargándose sobre estos y buscando una postura cómoda.

Niall se lanzó sobre él, atacando sus labios. Sus lenguas se acariciaban de forma bruzca y, cuando Niall se quitó su camisa, Ed se sintió desfallecer.

Ed trató, torpemente, de desabrochar los jeans negros de su compañero, pero estaba muy nervioso y sus manos sudaban.

Niall se dio cuenta de ello y, luego de soltar una leve carcajada, él mismo desabrochó sus pantalones, quedando en solo boxers a la vista de Ed.

Ed no pudo evitar dirigir su mirada hacia la marcada erección de Niall, el cual estaba intentando deshacerse de la camisa del pelirrojo.

En cuanto la camisa y los pantalones de Ed estuvieron en el suelo de la habitación, Niall comenzó a rozar sus cuerpos, provocando una especial escozor en la entrepierna del pelirrojo.

Desesperado, Ed enrolló sus brazos al rededor del cuello de Niall y hundió su cabeza en él, mordiendo y succionando a lo largo de éste. Niall soltaba pequeños gemidos y suspiros cada tanto, alentando a Ed a seguir con sus besos.

Las manos del rubio se dirigieron hacia la cintura del pelirrojo y, de un solo tirón, se deshizo de sus boxers verdes, dejando expuesta su prominente erección.

Niall miró el miembro de su acompañante y se mordió el labio fuertemente.

Ed se sonrrojó fuertemente ante la atenta mirada de Niall, así que atrajo al rubio con sus manos y lo comenzó a besar con desesperación, sus lenguas se lamían entre ellas y sus respiraciones se mezclaban.

Con desición, Ed dirigió sus manos temblorosas hacia la cintura de Niall y, sin romper su beso, comenzó a deslizar los boxers hacia abajo, liberando su pene erecto.

En cuanto rompieron su beso, Niall volteó a Ed de forma bruzca, dándose una perfecta visión de sus nalgas pálidas.

-Ni... Niall...- susurró Ed, levantando su cabeza de la almohada. Recibió una nalgada como respuesta, pero ese gesto más allá de molestarlo lo excitó más, provocando que un gemido se escapara de sus labios. Niall sonrió ante aquello.

Ed no sabía que estaba haciendo, pero comenzó a mover sus caderas, ganándose otra nalgada y un gruñido de parte de Niall.

-No te muevas.- Ed jadeeó ante las palabras del rubio, este lo tomo como un asentimiento y volvió a golpearlo en el mismo lugar que las otras dos veces. -¿Listo?

Ed relamió sus labios aunque Niall no pudiera verlo y asintió con su cabeza.

Jadeó de dolor cuando sintió el pene de Niall introducirse en su estrecha entrada de forma bruzca. Sus ojos se llenaron de lágrimas involuntarias.

-Mierda, duele.- se quejó el pelirrojo con dolor. Niall besó su hombro y se quedó quieto unos segundos esperando a que el pelirrojo se acostumbrara a la presencia de su miembro.

Pronto el ardor fue reemplazado por placer. Ed soltó un gemido.

-Mué... Muévete.- ordenó el pelirrojo.

-¿Seguro?- Niall preguntó, recibió un gemido como respuesta.

Sin más preámbulos, Niall comenzó a moverse de forma rápida y bruzca sobre las nalgas del pelirrojo, provocando que ambos soltasen gemidos y jadeeos.

Los movimientos eran cada vez más rápidos y el sonido de sus pieles chocando entre sí más los jedeos eran lo único que se oía en la habitación.

Un gemido salió de sus gargantas mientras, juntos, llegaban al orgasmo.

Niall se dejó caer a un lado de Ed y besó el lóbulo de su oreja.

-Si esto es un pecado, deseo que ardamos juntos en el infierno. - habló el pelirrojo acomodándose en el pecho de su acompañante, agitado.

-Sí Ed, juntos.- fueron sus últimas palabras antes de quedarse completamente dormido.

Don't |•O.S Ned HeeranDonde viven las historias. Descúbrelo ahora