Una verdad a medias

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A veces nuestra propia verdad está incompleta.

Aun sin darnos cuenta,

sigue siendo una verdad a medias...

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El fiero combate había terminado. El joven alumno seguía tendido en el suelo, incapaz de moverse por los golpes y el desgaste físico. Sus heridas comenzaban a sanar, pero con gran lentitud. El olor a concreto quemado y sudor todavía flotaba en el aire.

Midoriya-shonendijo una voz familiar, saliendo entre una cortina de humo, en su forma esquelética.

All Might se acercó y se sentó a su lado, dejando escapar una pequeña risa.

No había tenido un combate tan divertido en años.

¿Eso es un insulto o un halago? bromeó Izuku con una sonrisa débil. Bueno... entonces supongo que debo cumplir.

Se aclaró la garganta.

Soy...

Izuku Midoriya, nieto del héroe Avatar, ingresado por recomendación de tu abuelo, etcétera, etcéteralo interrumpió All Might, con una expresión entre cansada y divertida.

—¿Me ha estado investigando?

Desde que entraste a la academia.

¿Entonces...? preguntó, confundido.

Como ya te dije, no pude averiguarlo todo. Y qué mejor que preguntártelo directamente respondió con voz tranquila—. Lo que quiero saber es sobre tu poder... y tu extraña relación con el director Nezu. Es evidente que se conocen desde hace tiempo. Él siente un aprecio inusual por ti.

¿Y el combate?

Tenía que encontrar una forma de hacerte hablar.

¿Y si simplemente me lo preguntaba, en lugar de golpearme?

También necesito algo de diversión de vez en cuando sonrió el rubio, encogiéndose de hombros.

Me alegra haberlo entretenido entoncesrespondió con una expresión neutra.

Además...

El tono cambió. All Might entrecerró los ojos y bajó la voz, captando toda la atención del joven.

Escuché parte de tu conversación con Nezu.

El aire pareció volverse más denso. Izuku lo miró con sorpresa e incomodidad.

¿No existe la privacidad aquí? reclamó, algo molesto.

Fue pura coincidencia rió, como si restara importancia al asunto, aunque el brillo en sus ojos sugería lo contrario.

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