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Yo no la odio.

Pero de que sirve decirlo cuando ni siquiera puedo aclarar mis sentimientos en su totalidad. Todos vagan en un hilo que se entrelaza sobre si y se enredan hasta crear un nudo ciego, mi mente quiere arreglarlo, pero con el tiempo se ha cansado de seguir intentándolo.

Es mejor así, cerrar ése espiral de problemas sin sentido a creer que abrumarme con sentimientos fugaces e innecesarios me llevará a algún lado. Siempre he sido de los que se enfoca en su objetivo, en la victoria. Nunca ha habido espacio para la duda e incertidumbre por que mi fe está en las habilidades que poseo y en la de todos mis compañeros, todos somos dignos de cada uno de nosotros, de eso estoy seguro, aunque siempre he dicho que la confianza infundada es una debilidad que no puedo permitirme.

Ellos me han hecho aprender eso.

Oikawa.

Recuerdo la primera vez que vi a Oikawa en la cancha, fue en la secundaria que apareció con su sonrisa confiada, su habilidad para leer el juego era impresionante pero también molesto. Pero éramos molestos el uno con el otro y eso nos llevó a ser rivales hasta la actualidad.

Verlo jugar para un equipo como el Ahoba Jōsai que no está a su altura es algo que no puedo entender, siempre estuve seguro de qué si hubiera entrado al Shiratorizawa habría explotado al maximo su potencial. Pero Oikawa es un hombre que sigue su propio camino, y aunque no lo entienda, yo respeto eso.

Nuestros encuentros en la cancha siempre han sido como un duelo de titanes, tratándo de superar al otro, pero estoy convencido de qué muy en el fondo ambos sabemos que somos como los lados de la misma moneda, que se empujan a ser mejores.

Y Elina.

Cuándo la veo, mi mente se llena de recuerdos. Su mirada intensa me recuerda a él, ése que siempre ha sido un desafío para mí. La forma en que se mueve con gracia y precisión y parece leer el juego antes de que suceda, sin duda provoca una devoción igual o mas intensa. En mi interior algo similar a la emoción o satisfacción me llenaba al verla atravesar las puertas del gimnasio.

No es solo la habilidad, también su personalidad, confianza y determinación. La forma en que se enfrenta a los desafíos con esa expresion extraña en el rostro, la forma en que no se rinde ante la adversidad, me intriga. Hablo de su interior porque muchos pueden estar seguro de lo atractiva qué es, basta con verla sonreír. Fue desde el primer día con manos cálidas y un gesto amable además de su entusiasmo y ánimos elevados sobre sus hombros que me pregunté si alguna vez había prestado atención a los gestos de una chica igual.

Ambos son tan intrigantes.

Puedo seguir añadiendo las similitudes y terminar diciendo qué ambos acabaron con el mismo concepto de mí. Fueron fugaces y nos alejamos hasta un punto de no retorno, tan pronto me conocieron fue como si mi sola personalidad los hubiera ahuyentado.

Mi rostro, una máscara de seriedad en forma de barrera que pocos pueden cruzar pero siempre deseé que atravesaran para entenderme, mi poca diplomacia o sutileza solo interesado en la verdad desnuda y cruda ha sido mi característica pero anhelé que pudieran descifrar mis palabras como algo bueno en lugar de solo verme como alguien brusco o cruel. Mi boca se abre y digo lo que veo, éso no quiere decir que jamás guardo cosas en mi pecho. Respeto la habilidad, el talento, la dedicación de ambos, me impresiona ver a alguien que se entrega por completo a su pasión, que se sacrifica por su equipo y sus ideales. Es su confianza infundada algo que no puedo permitirme.

¿Por qué tuvieron que pertencerse?

Hubiera preferido jamás saberlo, no enterarme de esa relación me habría librado de tantos acontecimientos que ocurrieron tan estrepitosamente, habría evitado despertar un mounstro que creí controlado.

"LA APUESTA" (Haikyu!!)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora