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La última vez lo dieron todo contra Aoba Johsai, pero perdieron igualmente.

La sensación de insuficiencia, el hormigueo en el cuerpo y los demonios del pasado atormentando con los recuerdos de aquel juego se unían creando un sentimiento tortuoso.

Siempre me pregunté si somos creadores de nuestro propio dolor, o si acaso nosotros mismos nos guiamos lentamente a la decepción teniendo como final nuestro sufrimiento. Quizá no es creada por si sola sino que la creamos nosotros cuando nos esmeramos en creer vanas esperanzas. Si es así, ¿qué motiva a las personas para motivar ése cambio en ellas?, ¿convicción?, ¿curiosidad?, ¿Verdad?, ¿Que impulsa a una persona a desear el cambio que lo llevará a forjar la resolución de su vida?

No sé si estaba lejos o cerca de encontrar la respuesta a mi gran incógnita, pero de algo puedo estar segura, aún me mantenía en la fase más dura y ciega, la fase dónde creo e imagino que lograré atravesar cada obstáculo frente a mí con facilidad, que las personas que me estorban serán removidas trayéndome paz y felicidad al dejarlas atrás.

Quiero sentirlos en mis manos.

—Pueden pasar, sólo 5 minutos

Esas fueron las instrucciones de los árbitros dentro de la cancha antes del juego. Ambos equipos se encontraban calentando en su lado de la red. Satomi por su parte, se dirigió diligentemente a la parte de los chicos del Seijoh, yo, aunque ya no tenía parte en los partidos me permitieron interferir con el equipo contrario debido a que era una semifinal. Nadie lo sabía, pero la única razón por la que había llegado hasta aquí era sólo para ver como devoraban todo a su paso, mi única meta fueron estos chicos sobre los que la Academia ni nadie volteaba a ver hasta hoy.

—¡Haré que vuelvas a quedarte fuera de los partidos Tobio! —era la risa exagerada de Oikawa sobre Kageyama en el suelo la que me hacía estrenarme —¡toma eso!, ¡eres un tonto! —se echó reír una vez más mientras el pelinegro levantaba la vista viendo acercarme

—¿Enserio no te cansas de fastidiarlo? —pregunté cansada ayudando a Kageyama a ponerse de pie

—Hasta parece que bota sus balones a propósito —se burla Oikawa tomándo su balón del suelo mirándome con una sonrisa amable y ojos tentativos

Enarco las cejas confundida mirándolo —Me refiero a tí Oikawa, es demasiado temprano para que actúes así molestando a chicos de primero —con fuerza le entrego el balón a Kageyama volviendo a su parte de la red dejando a Oikawa con las palabras en la boca

Poniendo atencion a Kageyama su expresion sigue siendo la misma de siempre, una que no transmite ningún tipo de emoción que pueda delatar lo que está sintiendo en su interior, pero la forma en que juega con sus uñas después de limarlas son una clara señal de su emoción.

—¿Por qué estuviste con él?

—¿por qué sigues admirandolo? —contraataqué con una expresión ingenua qué se limitó a ignorar

Sonreí ante su suspiro cansado acercándonos a los demás chicos, tan pronto estuve ahí Ennoshita y Nishinoya se abalanzaron sobre mí rodeándome en un fuerte abrazo.

—¡Elina, estas aquí! —Ambos chillaron emocionados creando un ambiente relajado entre los demás

—Al parecer nos quedaremos hasta las finales —respondí abrazando a Nishinoya por los hombros mientras el revisaba y jugaba con mis uñas —vi parte del partido anterior Ennoshita, gran trabajo —felicité al chico a mi lado

Un pequeño silencio se formó en el círculo, no como algo incómodo, la expresión en los chicos se posaban en Ennoshita reconociendo su esfuerzo dejándolo prepararse

"LA APUESTA" (Haikyu!!)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora