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Aunque afuera corre un aire fresco que obliga a la comunidad estudiantil a permanecer con todo tipo de abrigos y bufandas siendo tan de mañana, dentro del gimnasio se siente el calor de nuestros cuerpos, el sudor y las respiraciones superficiales luego del entrenamiento y la competencia de salto para los panfletos del equipo masculino servían como una medida de control sobre el esfuerzo y empeño de cada uno.

Las emociones se sienten diferentes luego del partido contra el Shiratorizawa y el hecho de que hayamos llegado al torneo de primavera. Incluso si no hemos cambiado en estos meses puedo decir que no todos son iguales a lo que eramos antes, los sentimientos, la emoción y perspectiva, la simple sensación al jugar Voleibol cambió para muchos aún cuando no logran percibirlo.

—Tsukishima, hoy tus bloqueos fueron igual de buenos

—Uhm, eso creo, gracias.. —como siempre Tsukishima responde con la misma hostilidad que lo caracteriza, pero no importa.

Su comportamiento parecía haber vuelto a la normalidad luego de algunos días estando actuando extraño. No puedo quejarme, él siempre ha sido extraño y a menudo obliga a las personas a no relacionarse mucho con su persona, tratándo siempre de incomodar a los demás con sus respuestas cortas y comentarios sarcásticos y pasivo-agresivos. Incluso si las personas lo perciben de ése modo, algo dentro de mí no puede pensar siquiera alejarme de él, mi instinto de apoyarlo, animarlo, demostrarle su potencial siempre fue más fuerte con él que con otros.

—¿Están todos? —dice la voz del profesor Takeda asomándose por la entrada

—¡Reúnanse!

Todos nos acercamos al lugar indicado inclinandonos ante él con un saludo cordial.

Takeda sonríe.

—Sé que es repentino pero tengo grandes noticias —sonríe acomodandose los lentes —Tora ha enviado su invitación, lo que significa que la semana de entrenamiento femenil a terminado —las voces de todos se juntan en un tipo de expectativa y celebración reconociendo lo que eso significa —Escuchen, dentro de 5 días seremos convocados a Tokio junto con todas las demas escuelas, así que procuren cuidarse y prepararse para el viaje, no queremos que nadie se pierda la oportunidad.

—¡Sí! —Respondemos al unísono

Tan pronto Takeda se fue el grupo empezó a reunirse para levantar el material y exparcirse en cada rincón del gimansio.

—Aún no creo que hayan pasado un mes desde la eliminatoria

—Por cierto Daichi, ¿tienes el Omamori?

Daichi bufó de tan solo la duda —Dijo que lo guardara, así qué está seguro en mi casillero

Con curiosidad me acerco a Kageyama tomando los balones del suelo para colocarlos en la canasta con cierta curiosidad.

—Y tú Kageyama, ¿guardaste el pin, cierto? —aún con mi sonrisa la desconfianza de su atención me tenía preocupado

—Sí, Elina me obsequió un bolso para guardarlo —respondió con desinterés

Hinata se burló —¿Te has dado cuenta que Elina actúa como tu madre?

—Hinata, idiota —murmuró con irritación —¡deja de decir estupideces!

Pensar en Elina, tan solo escuchar su nombre puso en alerta esa cuenta regresiva imaginaria que había creado desde el día que se fue. Ella me dijo que no lo pensara mucho, que los dias pasarían con rapidez creando la ilusión de jamas habernos separado. Pero aunque ella lo vea así para mí es diferente porque siempre estoy conciente de la lejanía entre nosotros incluso cuándo estamos en los mismos lugares. Porqué cuando estoy dentro del juego y ella en la zona de espectadores nunca dejo de contar los minutos del juego para poder estar con ella de nuevo, verla de lejos no es suficiente, los mensajes de texto no son suficientes, nada de lo que tenga que ver con ella me parece suficiente.

"LA APUESTA" (Haikyu!!)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora