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La etapa de premiacion había terminado, la gente se esparcía fuera del gimnasio con lentitud y un bullicio mas controlado que al inicio del partido. La medalla colgaba en mi cuello chocando fuertemente con los latidos de mi corazón haciéndome recordar las manos de Elina acariciando mi pecho de manera consciente en ese momento, su sonrisa reluciente, sus pecas moviéndose por sus mejillas y el suave tintineo de sus brazaletes chocando una con la otra, todo eso lograba aumentar mis ganas de encontrarla y abrazarla con fuerza, tenerla en mis brazos y respirar su aroma a Camelias con canela.

En el exterior se puede percibir el aire fresco y natural, toda tensión y temblor del cuerpo se pierde con cada respiración tranquilizadora al corazón. Las risas y parloteo se presentan de manera natural pero no me distraen de buscar con la mirada el rumbo que pudo haber tomado.

—Equipo Karasuno —Justo cuando nos acercamos al Autobús el pelirrojo se une a nuestros pasos

—Shido Kaneo —Saluda Daichi

—Excelente partido el de hoy, no recuerdo cuándo fue la última vez qué un partido logró ponerme de nervios —resopla al suelo antes de levantar la mirada hacia nosotros con una sonrisa satisfecha —la razón por la que me acerqué a ustedes es ésto —ambos nos fijamos en su mano desplazando un Omamori del bolsillo de su pantalón hacia Daichi —un Omamori representa un pase a la Academia Tora, cuando el proyecto de verano inicie estaríamos felices de recibirlos en Tokio, si toman la oportunidad claro —las manos vuelven a esconderse en sus bolsillos deteniendo nuestros pasos

Daichi con algo de incredulidad toma el objeto en sus manos, rápidamente me asomo sobre su hombro a contemplar el mismo, algo aturdidos espabilamos la situacion antes de poder responder.

—Será un honor

—Son buenas noticias —Shido palmea nuetros hombros antes de pasar a nuestro lado buscando con la mirada a alguien del grupo —¿han visto a Tobio Kageyama?, me gustaría hablar con él tambien.

Nuestra mirada se pasea alrededor antes de notar que Kageyama efectivamente no se encuentra en el grupo.

—Yo puedo ir a buscarlo —después de todo, ofrecerme a buscarlo tambien me serviría como excusa para encontrarla a ella, ambos asienten y con una última mirada me adhiero al sendero

Conforme inicio mi camino por las orillas del gimasio municipal noto a la mayoría de las compañías televisivas aún guardando el equipo en sus transportes, incluso las personas y el equipo del Shiratorizawa se concentran no muy lejos del lugar cerca de su autobús escolar, la mayoría de ellos conversando o simplemente esperando sentados en alguna banca cercana. Y no muy lejos pero dentro de los jardines externos se encuentran Elina y Kageyama debajo de un árbol. Ella esconde su rostro en el pecho de Kageyama dibujando alemanes en el aire y tan pronto alza la mirada el enojo irradia en su cara, sus manos se mueven arrebatadamente en el aire pero Kageyama no hace mas que escucharla y negar algunas veces con esa expresión impertubable.

¿Cuantas veces ha pasado la misma situación?

Comúnmente me pregunto, ¿por qué es necesario que te escondas para demostrar tus emociones?, ¿por qué temes demostrar tus verdaderos sentimientos a los demás? Todo el tiempo buscas un rincón, un lugar escondido en dónde puedas desatar esa carga de emociones. Pero muy en en el fondo sé qué éso no es lo que me molesta, sino el hecho de no ser escogido, que no sienta la confianza suficiente para ser yo a quien utilice.

¿Quizá no hago lo suficiente?, ¿no he logrado transmitir lo que deseas?. Ahora veo que mis gestos y acciones no son las indicadas para expresar lo mucho que deseo ser escogido por tí, tal vez aún no he logrado impactar en tu vida y es por éso que necesito descubrir lo que debo hacer para convertirme en el primero dentro de tus pensamientos.

"LA APUESTA" (Haikyu!!)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora