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Es imposible que no llame la atención.

Soy consiente de la popularidad que atrae y aún así nunca me acostumbro a verla rodeada de personas, por eso me gusta ser el primero en todo, el primero en enviar el mensaje de buenos días, el primero en saludarla, el primero en ofrecerle ayuda ante las cosas mas simples antes de que alguien más lo haga.

Y esta mañana tan pronto me avisó que estaría aquí me preparé para recibirla, por éso al notar su presencia lo primero que se me ocurrió fue saltar de la plataforma para alcanzarla y ayudarla. Porqué me gusta verla sonreír, rara vez lo hace de verdad.

La admiro tanto que siempre busco su aprobación, soy conciente de eso.

Elina fue la primer chica que se acercó a mí con una expresión amable, aquella que no se alejó al descubrir mi pésima pronunciación y en su lugar me ayudó todos los días a mejorar, la que incluso me enseñó algo de Alemán; que es su primer lengua desde pequeña y lo practica para no olvidarse de ello. La que cada semestre me ayudaba a mejorar mi técnica, gracias a ella formo parte del equipo principal masculino. Por eso me intriga descubrir lo que piensa todos los días. Saber lo que significa cada gesto corporal, cada mirada, acción o respuesta me resulta intrigante porque se pueden interpretar de diferentes maneras si las unes entre sí.

Jugar el lóbulo de su oreja ("timidez"), rascarse la nariz ("aburrimiento"), jugar sus uñas ("concentración") y demás cosas.

Es curioso cómo su presencia cambia todo sin que haga un esfuerzo. Hay algo en ella que vuelve los días más ligeros y hasta lo más simple parece especial cuando se lo comparto. No es que busque grandes palabras ni gestos exagerados; la verdad es que me basta con escucharla, con verla sonreír o sentir que está cerca. Es ahí, en esos momentos aparentemente pequeños, donde entiendo lo mucho que significa para mí. Y aunque no lo diga de manera directa, creo que ella sabe que es la parte más importante de mis días.

Con una sonrisa tonta apareciendo en mis labios me percato que ahora está de vuelta abajo, justo con los chicos de Fukurodani, los más cercanos a la plataforma. Me parece escuchar a Kotarō Bokuto llamarla "la jefa" o "capitán", no entiendo porque la llamaría de esa forma pero tampoco le queda nada mal. Ella parece saludar rápidamente a todo el equipo pero tampoco les quita atención mientras camina hacia los del Nekoma que se encuentran a unos cuantos pasos, a pesar de que es cercana con ambos equipos he deducido que de alguna forma el Nekoma recibe un trato diferente de su parte, ellos siempre actúan demasiado formales al principio, pero terminan bajando esas defensas al final del día. Elina me había explicado que su relación había comenzado en unos campamentos que realizaban los entrenadores de la Prefectura de Saitama donde habían otros más.

—No creo que sea cortes mirar como Elina se mueve por el lugar, sobre todo cuando no eres cuidadoso —la advertencia de Akira debería importarme poco, pero tiene razón

—No la estoy mirando fijamente -Digo, ella bufa colocándose de cuclillas a mi lado

—Será dificil para tí, la atención que recibe

Rodé los ojos.

Pero cuando vuelvo a mirar Elina ahora esta caminando en dirección al Karasuno con rápidez y una sonrisa relajada casi soñada que jamas creí posible. Todos la rodean, incluso el chico con ese mechón rubio se lanza sobre sus hombros y ella no parece querer derribarlo sino todo lo contrario, acaricia su cabello y lo rodea del hombro antes que los demás empiecen a hablar con ella.

—Nos alegra verte de nuevo —Daichi sonríe con amabilidad

—A mí tambien —responde ella con una sonrisa cálida —estos dos meses se sintieron como una larga espera

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⏰ Última actualización: Jun 26 ⏰

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"LA APUESTA" (Haikyu!!)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora