Narra Alessia:
Lleve a pasear a los niños junto a Danna, mamá y papá tenían el evento está noche y viajarían en la madrugada a España para concretar algunos de sus negocios.
Lo bueno de todo, y por lo cual agradezco a Dios primeramente y luego a mis padres, es que desde muy chicos nos impulsaron a forjar nuestros caminos y ser independientes económicamente, bueno Amaia es la única que depende de la ayuda de mis padres, sin embargo siempre me toma como su suggar mami, y a mí sinceramente me cuesta decirle que no. Es mi hermana caray, y cuándo me toca quitarme la comida de la boca para dársela a ella, lo hago sin pensarlo.
También nos inculcaron de no depender únicamente de nuestra profesión, sino de siempre tener una o dos entradas de dinero extra, que en cualquier momento de crisis tengas de dónde hechar mano.
Solo los que hemos pasado por situaciones de aprieto, sabemos lo que significa éso.
__ Aless dice Danna sacándome de mis pensamientos.
__ Perdón, no te escuché. ¿Me decías?
__ ¿Lograste aclarar la situación con Fab? Dice Danna.
__ No hemos hablado, la verdad tampoco tengo ganas de hacerlo. No sé, pero no quiero perder mi tiempo en una relación que no llevará a ningún lado.
Danna tardo unos minutos en responder.
__ No dejes que una mala experiencia en tu divorcio, te impida ser feliz Aless.
__ Lo sé, pero voy a darle la oportunidad de que me explique o se excusé dije negando.
__ Al menos dice Danna riéndose cuando ocupamos uno de los bancos del parque.
Compartimos un helado mientras fijaba mi atención en una pareja de abuelos que pasaban tomados de la mano, era de admirar se veían tan adorables. El clima dió un giró imprevisto, el cielo se puso oscuro y con algo de prisa nos levantamos y empezamos a caminar hacia la urbanización, pero no nos daría chance de llegar. Escuché un claxon de un auto y vi a Fabricio bajar un poco el vidrio.
__ ¡Suban! Las llevo dice Fabricio abriendo la puerta.
Danna fue la primera en subir con los niños, mientras Fabricio colocaba el coche dentro de la maletera. Subí al puesto del copiloto y lo primero que ví fue la foto de su hija.
Este subió y me miró de reojo antes de encender el motor y avanzar, mi teléfono sonó dejando ver el nombre de la hermana de Eliott.
Deslice el dedo por la pantalla y respondí su llamada.
- Hola Alessia .
- Hola Greta, ¿Cómo estás?
- Bien, bien. ¿Tú cómo estás? ¿Cómo están los niños?
- Muy bien, están bien.
- ¿Dónde estás?
- Sigo de viajé.
- ¿Pero estás cerca? Escucho hablar a Greta con intensidad.
- No, estoy fuera de Lara.
- Lástima, Eliott quería ir a buscar los niños y traerlos a la casa, incluso quería saber que posibilidad había de que pasar los noches con ellos. Tengo entendido que le das fórmula.
- Greta de verdad será en otra oportunidad, estoy en Caracas en casa de mis padres. No, no lo hago. Los alimento con lactancia materna.
- Te lo digo porqué Eliott me comentó.
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Alessia
De TodoLa vida, a veces golpea tan fuerte que no nos da tiempo a reaccionar, ni siquiera nos permite colocarnos el chaleco anti balas, son golpes destructivos y letales. Las manos te sudan, el pecho duele, pierdes peso, tu sonrisa se opaca. Todo ese tipos...
