Miércoles 25 de marzo.
-No entiendo nada.- dice Emma mientras mira el pizarrón.
-Por suerte yo si... aunque si no entiendes yo te puedo explicar algún dia de estos, vienes a mi casa.- le propongo mientras dibujo corazones en mi cuaderno- el viernes mi hermana tendrá un festival fuera del pueblo e irá con sus amigas, estare sola.
-Esta bien, avisare a mi hermano.
_____________•°♡°•_____________
Odio almorzar en la cafeteria, preferiria estar sola. Me siento con Emma en una mesa en el centro, saco el tupper que me dio mi madre y veo que hay: un sándwich de queso.
Me agarran arcadas con solo mirar.
-Roma... no te quiero incomodar pero... me estoy dando cuenta de que no estas comiendo, si quieres puedes hablar conmigo...
Me congelo al escuchar la voz de mi amiga. Aprieto la mandibula y comienzo a sentir mis ojos arder, ¿por qué soy tan predecible? Incomoda me muevo en el asiento.
-Oye perdón si te ofendi, pensé que tenias confianza para contarme, pero no te preocupes.
...
-Eres una vaca gorda Roma, ¿qué no te ves? Eres fea y eso no se te va a quitar nunca ¿me has oido? Con solo verte me dan dolor de ojos, nunca le gustaras a un chico, entiendelo, eres horrorosa. Y eso... tienes que grabartelo en la cabeza. Vaca gorda y horrible.
...
-¿Roma... estás bien?-
vuelvo a la realidad e inclino la cabeza hacia Emma, ella me mira preocupada.
-E-eh claro que lo estoy, necesito ir al baño, ya vengo.- Me levanto rapido de la silla, al punto de casi tirarla y camino deprisa hacia el baño, cruzo la puerta de la cafeteria con un nudo en la garganta y sigo mi recorrido.
Las veces en las que me llamaron gorda. Todas eran, siguen y seguiran siendo ciertas. Soy un asco. Le doy toda la razón a esas chicas de mi anterior escuela. Ellas eran tan bonitas, delgadas, sociables, brillaban, y yo... una don nadie con un cuerpo mal echo y una cara sin gracia, metida dentro de una sudadera gris tres tallas mas grandes con capucha que me cubria entera solo para que no vieran mi cuerpo. Soy tan desagradable. Apenas puedo verme en el espejo. Me da nauseas mirarme.
Mi hermana, ella... tan hermosa y deslumbrante, camina en una habitacion y todo el mundo se gira para mirarla. Y yo... tan horrenda y su sombra. Es tan inteligente. ¿Por qué no soy como ella? ¿Que mal estoy pagando?
Camino con la cabeza agachada, queriendo desaparecer, hasta que un empujón me tira hacia atrás. Caigo sentada en el piso con un golpe seco y el corazón acelerado. Levanto la vista con odio, lista para matar al idiota que no miraba por dónde iba.
Gilbert.
-Ey, lo siento, ¿estás bien?
¿Estás bien?
Estoy como la mierda.
-Oye no, ¿por qué lloras? -Las lagrimas habian salido hacia ya varios segundos y yo todavia no las habia sentido
-Ven que te ayudo bellissima.
Gilbert me agarra por los hombros con cuidado y me ayuda a pararme, luego toma mi mano y me dirige hacia un aula vacía.
ESTÁS LEYENDO
¿Un amor verdadero?
Teen FictionRoma Mudisson es una chica de Nueva York. Su familia tiene problemas y se muda a un pueblo a las afueras de la ciudad. Ingresa a una nueva secundaria donde consigue muchos amigos. El día en el que ella se presenta a frente a clase, un chico también...
