SobreVIVIR Epílogo

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Todo parecía tan irreal, si alguien me hubiera dicho hace unos meses que mi vida iba a dar un giro como este, juró que no le hubiera creído y capaz pensaría que estaba loco, pero mientras miraba las ambulancias llegar, los policías asegurando la zona y haciéndonos miles de preguntas solo pude pensar en el poder que tuve en mis manos para cambiar mi destino y aun así lo desaproveche. No me arrepentía de nada, pero tampoco estaba orgullosa de lo que era.

Una vez en el hospital nos revisaron para descartar cualquier daño interno, los resultados dieron negativos, pero eran falsos, si teníamos daños internos, uno que jamás se podría arreglar, habíamos perdido a un amigo, hermano y cómplice de locuras y yo aún intentaba asimilarlo, ya no vería nunca mas a Max, las pocas veces que lo vi sonreír serian los únicas.

- todo pasó tan rápido, aún estoy procesando todo y se que tal vez sea algo loco... pero quería que lo supieras, eres mi madre y si piensas que te juzgo por haberme dejado, no es así, entiendo porque lo hiciste y solo quiero empezar de cero, claro, si me lo permites.

Steven le había contado toda la historia a Noris, ya sabía que era su madre y en el brillo la esperanza de poder acercarse y sentirse parte de su vida, ella lo había escuchado con atención y hasta ahora no había dicho nada, tal vez era bueno, pero igual aprendí que todo puede cambiar de un momento a otro.

- lo suponía Steven -el castaño se quedo sorprendido por las declaraciones - me vas a decir que tú nunca viste el parecido entre nosotros? mismo cabello, mismas facciones, lo único que cambia es el color de ojos, pero todo lo demás es igual.

- lo sabías? - se quedo inmóvil con el semblante frío por unos instantes

- lo sospechaba, tienes la misma edad que tendría mi hijo, además cuando estuviste aquí, hice una prueba de ADN y salió positiva 

- por qué no dijiste nada?

- steven -Noris se sentó en la camilla tomando la mano de mi amigo intentando ser lo más cuidadosa posible - no es fácil enterarte de esto de un día para otro, tienes tu vida, no puedo solo irrumpir y ya, quería decirte, quería correr a abrazarte y pedir perdón por ser tan cobarde, pero, tenía que ganarme tu confianza, estar cerca de ti, conocer tus miedos, tus sueños, todo de ti, pero nunca llamaste y no sabía como acercarme sin ser tan invasiva. Además, eres el vivo retrato de él.

- por eso no me quisiste? tenias miedo de que fuera igual a él? -cuestiono stev con miedo visible 

- tenia miedo de que él volviera y te arrebatara de mi lado, steven, no te pareces en nada a él, físicamente tal vez un poco, pero del resto, ni siquiera pareces su hijo, y a pesar de todo, estoy orgullosa de ti, después de que descubrí la verdad, investigue sobre ti, eres increíble hijo

- hijo? -la voz de steven se corto con una simple palabra

- si, hijo. Entiendes que esto no es una simple coincidencia? esto es real, sabía que algún día te recuperaría y prometo no volver a dejarte ir - Noris acaricio la mejilla de stev y luego se abrazaron tan fuerte, con lagrimas en los ojos, sentí tanta envidia que tuve que apartar la mirada.

Estaba feliz por steven, pero eso me recordaba que yo Jamás vería de nueva a mi madre, al menos no con vida.

- no sabes cuanto tiempo me culpe por todo, sentí que fue mi culpa lo que te pasó -Noris negó mientras steven hablaba - te odiaba, por abandonarme, pero me odiaba más a mi por ser lo que te recordara lo horrible que pudo haber sido, quería buscarte pero no estaba seguro si querías que te encontrara.

- yo nunca me canse de buscar steven, quería saber si estabas bien, si alguna buena familia te acogió y me sentí tan miserable cuando supe por lo que has pasado, lo lamento tanto hijo, pero ahora todo va a estar bien, van a estar bien todos - nos miró a los cuatro con decisión.

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