para todas esas veces en las que no se quien soy
Me gusta el olor del café nada más despertarme, ese olor llena mi casa y simboliza el estar despierto un día más el poder seguir trabajando, para mi es una señal de paz, tranquilidad, amor y continuidad.
No me gusta el sonido de la cafetera por la mañana, rompe mi silencio interno, rompe la tranquilidad con la que todo ser humano madrugador realiza sus débiles actividades matutinas, ese sonido me marca que el día va as ser intenso.
me gusta el olor de la lluvia en el césped. Creo que ha mucha gente le gusta este olor, para mi es señal de que ha llovido mucho o de que el rocío a inundado el lugar. El olor me transporta al campo, a las mañanas caminando por rutas en la montaña o en el camino de Santiago, todo lo bonito de mi vida se ha transportado a un lugar mojado y verde.
No me gusta la lluvia desde primera hora de la mañana, vivo en un lugar con mucho sol, eso de que me despierto, salgo de casa y tan solo veo nubes y gotas transformando mi ropa en un trapo mojado no permite que el día se desarrolle bien y feliz.
Me gustan los trozos de chocolate dentro de los helados, esto incluye al mentachoc, estos trozos son pequeñas porciones de felicidad.
No me gustaban los tropezones de frutas en los helados, estos me estropeaban la experiencia de disfrutar un helado. A día de hoy agradezco los cachitos de fresa en el helado ya que potencian un gran sabor.
Me gusta el tacto del pan rallado al empanar cualquier coas, más si tengo la mano llena de huevo.
No me gusta el tacto de la harina, lo siento como si rascase tiza sin parar. Siento que se me pega a todos y cada uno de los pliegues de la mano.
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relatos
Losowesimplemente son relatos míos escritos a lo largo del tiempo, aquí podreis encontrar reflexiones o historias extravagantes esta todo a la imaginación
