No se si yo estaba rota o me destrozaste, pero cuando me alejé aprendí a materializar mi dolor.
En qué momento, en que momento dejas de querer dejar que tu corazón pare de funcionar, en qué momento esperas a que alguien te ame cuando no te quieres. Simplemente sin querer vas a autosabotear la relación, desde dentro desde el fondo. te lanzas piedras a tu propio tejado y sufres por ellas.
Para, respira, mira, no no puedo parar, no puedo respirar tengo un nudo en la garganta que no me deja respirar ni hablar, sufro en silencio, no quiero molestar a nadie con mi propio sufrimiento, no quiero ser un incordio para los demás.
Me callo, lloro, lloro en silencio tirada en la esquina de mi habitación planteándome cómo he sido tan tonta, como puedo sufrir tanto. La ansiedad me come no es la primera vez que lo hace pero si es la más dolorosa, lo hago sola.
No puedo llamar a nadie si no mi dolor no será válido y mi alma no sanará, se abrirá. Miro a la gente y me pregunto como esas personas no sufren, no lloran, no sienten un vacío tan grande en su pecho, es solo algo mío o todo lo escondemos. No quiero salir ni ver a nadie, ni que nadie me escuche pero tampoco quiero escucharme a mí misma, me da miedo la realidad. Me da miedo ver como por mis errores la gente se aleja, me odio y me deja de amar igual.
Porque la vida no viene con manual de instrucciones para poder saber que me pasa en cada momento y que puedo hacer para frenarlo, pero nada sirve, comienzo a escribir porque es lo único que puedo hacer la otra opción es seguir siendo una bola pequeña tirada en mitad de una alfombra intentando que todo sea un mal sueño y nada sea complicado. Espero a que pase el tiempo y este me de una solución o se lleve el dolor consigo.
No quiero mirar el móvil, no quiero auto consumirse más y ver como la persona a la que amo me ha dejado de amar, no quiero ver como a la gente le va tan bien en la vida y yo estoy sola, consumiéndome, como la vela en mi habitación , la cual está apagada para no sufrir más. Como puedo calmar todas las emociones que pasan por mi interior ni siquiera sé nombrarlas. Los peores escenarios aparecen en mi cabeza y en ninguno de ellos estoy feliz, en todos sufro, ya que he aprendido que es lo que me merezco, sufrir, será por ellos por lo que me rasco hasta que escuece o por lo que cada noche me quito pelos en la pierna para tan solo ver ese dolor reflejado de una manera más etérea y no como un solo sentimiento.
Será por eso por lo que bajo ningún concepto me permito ser feliz ni me permito pensar en mi. Estas líneas han rebajado el dolor del pecho pero se que cuando deje el teclado se que volverán las lágrimas en mis ojos saldrán mucho más rápidas y con más ganas pero por lo menos he podido materializar mi dolor.
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relatos
Randomsimplemente son relatos míos escritos a lo largo del tiempo, aquí podreis encontrar reflexiones o historias extravagantes esta todo a la imaginación
