Capitulo 38

46 5 2
                                        

≻───── ⋆✩⋆ ─────≺

Me desperté el jueves en la mañana con un ligero dolor de cabeza. Fue por la desvelada que tuve que pasarme, no por tarea que tuviera, sino porque Chloe se empezó a sentir mal. Estaba muy caliente cuando le toqué la frente y tenía dolores de estómago, así que estuve despierta cuidándola. Resulta que su ansiedad y la tos eran por el vómito y una reacción tardía por haber estado en el mar en Long Beach.

Creo que he bostezado como un millón de veces antes de tener que irme temprano a la escuela. No me importaba el camión; solo espero que nadie me hable.

Mi mañana consistió en preparar ramen, alistar las medicinas y arreglarme para mi día, aunque muy lentamente. Después de vestirme y bostezar una vez más, fui a ver cómo estaba. Había terminado de hablar con su jefe sobre que estaba enferma.

"¿Estarás bien sola?", le pregunté mientras me amarraba el cabello.

"Estaré bien", moqueó. Estaba acostada sobre la cobija, claramente sudando y acalorada.

"¿Quieres que le llame a Rachel o lo harás tú?".

"Yo lo haré. Ve ya a la escuela, Maxipad".

Me reí entre dientes. "Ok, te veo al rato".

──────────

Mientras iba en el camión, me distraje viendo a la gente, otros coches y los negocios que pasaban. Llevaba los audífonos puestos, escuchando a alt-J y a Hannah Telle, pensando en comprarle algo de Starbucks a Kate. Era lo menos que podía hacer y ser como un "¿gracias por pasar el rato conmigo?". Era muy raro, pero todo el viaje a Long Beach, junto con los secretos de Kate, me estaba molestando. Me obligué a ignorarlo, no solo por mí, sino también por ella y por nuestra amistad. Crucé los brazos, agarrando mi camisa de franela mientras me deslizaba un poco en mi asiento. Max, eres una egoísta por pensar así.

Cuando me bajé del camión, caminé un par de cuadras y decidí comprarle a Kate lo de siempre: cake pops de chocolate. Decidí comerme uno de camino a la biblioteca, donde acordamos vernos, y entré a nuestra mesa. No estaba segura de si me gustaba el sabor o si me estaba empezando a gustar, pero como sea, ya estaba en mi boca.

Ella estaba sentada en la mesa más cercana, distraída y escribiendo en su cuaderno. Vi que tenía dos tazas de café frente a ella, también de Starbucks, y eso la hacía parecer que tenía la misma adicción que yo. Dejé caer suavemente la bolsa frente a ella, captando su atención. Me sonrió y susurró un tímido "hola", y me hizo un gesto con la mano para que me sentara.

"¿Te gusta el café tanto como a mí?", le pregunté con una risita.

Soltó una risita y giró una de las tazas, revelando una nota adhesiva amarilla con un "Para Max" escrito y una pequeña carita feliz al lado. La empujó hacia mí y volvió a lo suyo, con el lápiz en una mano y un cake pop en la otra. Traté de leerlo, hasta entrecerré los ojos como si eso ayudara, y vi que eran apuntes de lo que parecía ser el renacimiento. Ya había llenado la página con viñetas y pequeños garabatos en los márgenes.

Crucé los brazos sobre la mesa y apoyé la barbilla en ellos, observándola escribir perfectamente sobre las líneas azules. Le daba sorbos a mi café de vez en cuando, permaneciendo en silencio. Sentí que se me calentaban las mejillas cuando noté que Kate traía de nuevo esa falda con tirantes, pero su cabello estaba en el mismo chongo. Sus brazos estaban expuestos de nuevo, pero se veían limpios y sin marcas. Quizá todo estaba en mi cabeza. Se pusieron más calientes cuando vi que también llevaba la pulsera que compró para nosotras.

"¿Emocionada por la clase de hoy?", preguntó.

Ah, cierto. Ella ya fue a clase y lo más seguro es que los apuntes eran de hoy. Mierda, todavía tenía que ir a un lugar. El corazón se me aceleró de inmediato al pensar en tener que interactuar y en que podría haber otra mierda de presentaciones de la que no quería formar parte.

La chica de enfrente. (Life is Strange)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora