Jack se había quedado solo.
-- Kristoff. Jack está bien?
-- No. No está bien. Le dio un ataque de ansiedad -- se adelantó Mario
-- Que paso? ¿Por qué me llamaste? -- apareció Rosalina
-- Puedes ir con él cuando el llanto se relaje.
-- Ella...
-- Ella irá. Tu solo le meterás cosas que no sabes si realmente le ayudarán. -- dijo Mario
-- Y tú sí? -- preguntó con ironía Kristoff
-- Creo saber lo que le paso. Y es algo que ya pasé y Rosalina me ayudo.
-- No tienes ni idea.
-- Si te digo me prometes decirme que tan cercano estoy? -- pregunto Mario con seguridad.
--... Si. -- dijo Kristoff aceptando el reto.
-- Mi problema fue con dos mujeres. Cada una tenía su historia en la cabeza, cada una interpreto mis palabras a su manera y se lo tomaron de la peor forma posible. Ahora las dos me odian y no puedo comunicarme con ellas.
Kristoff se quedó callado.
-- Rosa... -- comento Mario mirando de reojo. El llanto había disminuido.
-- Voy. -- dijo mientras abría lentamente la puerta. Ella se adentró en la terraza y Mario cerró la puerta.
-- Di en el clavo no es así?
-- Es más complicado.
-- Bueno. Eso es lo de menos. Si Jack nos pide ayuda se la daremos. -- dijo Mario luego se molestó-- El problema son los drones. Sabes perfectamente que los drones superan a Jack en su totalidad.
-- Son un proyecto...
-- Sabes que también era solo un proyecto. Los microbots de Hiro. Aquellos que un loco robo y se puso a destruir media ciudad porque su ex quería con Hamada. Hiro tuvo suerte de que era menor y pudo demostrar que él no fue responsable de los perjuicios. Pero Jack no tendrá la misma suerte... Si algo pasa y esos drones no lo reportan... Jack será acusado de negligencia o peor, complicidad.
-- Todo estará bien.
-- Espero que si... porque no quiero ver a una de las mejores mentes que he conocido tras las rejas por un idiota.
-- Todo estará bien.
-- Eso espero Kristoff... eso espero. -- dijo Mario y abrió la puerta
Jack levantó la mirada más tranquila. Mario se acercó
-- Debes recuperar los drones. -- dijo Mario
-- Lo sé. Kristoff...
-- Si. Volveré a llamarlo. -- dijo Kristoff tomando su celular.
-- Como te sientes? -- preguntó Mario
-- Creo que bien.
-- Tranquilo. Todo estará mejor. -- dijo Rosalina
-- Gracias.
-- Vamos. Hay que dormir-- preguntó Mario
-- Si. Kristoff?
-- No responde. -- dijo Kristoff
-- Tranquilo. Ha de estar dormido. Mañana vuelves a llamar. -- dijo Mario
Todos salieron de la terraza. Jack iba con Rosalina. Kristoff iba a acercarse cuando Mario lo detuvo.
ESTÁS LEYENDO
La Apuesta
Teen FictionLos niños se divierten con los retos, Las apuestas, juegos para los adultos --Tienes que hacerlo-- -- ...-- Un es una apuesta, más cuando la amistad esta en juego
