VII

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Así era el tema muchachos, otra primer quincena de marzo, otras vacaciones llegando a su fin, otros casi 90 días de oportunidades que a Enzo se le escaparon de las manos, otro año sin ponerla, la concha de la lora.

Enzo odiaba ser esa persona obsesionada con dejar de ser un virgo, pero ya se lo había tomado con tanta tranquilidad que solo quedaba esa opción. Muerte al amor verdadero, a esperar a la indicada y a todas esas giladas que creyó de más pendejo, otro año a pura paja no podía suceder. Y justamente por eso había esperado tanto esta noche: el UPD, su última chance del verano, la mejor chance del verano, no sólo por el contexto de UPD pero también porque después de casi 90 días volvía a ver a Cata.

Contradictorio? Si, porque cada vez que Enzo se quería hacer el desinteresado aparecía Cata con ese perfume que lo hacía bosta. Año tras año sus elaborados planes se derrumban, pero cada vez estaba más hasta las manos. Este año, su último año, iba a lograr que ella dejara de verlo como un amigo y ese plan arrancaba en el UPD.

Llegó temprano a la casa de Juli con dos mochilas explotadas, saludo al dueño de la casa con más energía de lo normal y obvio Juli sabía de qué se trataba, Catalina y la puta madre.

La odiaba con todo su ser, en su puta vida la flaca hizo otra cosa más que histeriquearle a Enzo y aún así ella era perfecta a los ojos de su amigo. Cada vez que ella le daba alas para después ponerse de novia con alguien más, era él quien tenía que escuchar a su amigo bajoneado. Ah pero del daño que le generaba la situación a Julian nadie se hacía cargo.

Misma noche, dos planes distintos, mientras Enzo ponía todo el esfuerzo posible en ser “el más fachero de la promo”, Julián guardaba botellas escabio en la mochila, se iba a tomar todo para ni darse cuenta del asunto Cata.

-Enzo te pones más perfume y te vas a pata culiado, no se puede ni estar al lado tuyo así.

-Me pongo para tapar el olor que vas a tener vos, no te parece un montón tres botellas para nosotros.

-Quien dijo que te iba a compartir a vos.

Enzo lo miró con cara de ofendido antes de empezar a perseguirlo con perfume- Entra a pegarte un baño a ver si se te va el humor de mierda que tenes.

. • ○ • .

Parado frente al espejo del baño con la ropa que había elegido cuidadosamente unas horas antes Julián se sentía horrible, no le dolía nada, pero porque mierda la remera le quedaba así de mal? Quien mierda le había dicho que esas bermudas le quedaban bien cuando las compro? Intentó acomodarse la ropa, el pelo, pero no había caso, no era su noche.

No era su noche en ese momento, ni lo fue cuando bajo y Enzo le mostraba las historias de la promo repitiendo cada video y foto en la que saliera Cata, y menos cuando llegaron al salón y el morocho desapareció porque iba en búsqueda del “amor de su vida” (como la había estado llamando toda la noche).

Reviso el celular y vio un mensaje de Fede: ”Suerte hoy, no me gorrees”
“Tanto”
Sonrió despacito antes de responderle con un sincero “A esta altura, preferiría que estés acá” antes de guardar el celular para saludar a Ciro y Lara que acaban de llegar.

. • ○ • .

Puede que Enzo ya estuviera medio picado antes de que llegara 5to y 4to año, puede que en realidad estuviera muy en pedo, pero ¿Que se puede hacer salvó tomar mientras esperas el momento oportuno para encarar a la piba más linda del mundo? Era coraje líquido, o eso desaba que fuera mientras empinaba el vaso de vodka y speed.

Cata estaba hermosa, tenía puesta la remera del colegio que había cortado y shorts engomados que ya conocía de otra fiesta, imposible mirar para otro lado. Siempre fue así para el, desde que la vio sentada en el fondo del curso apenas de cambio de colegio supo que no había forma de ignorarla.Y justo ahora ella miraba su vaso vacío y el tenia el trago recién preparado, Enzo estaba re preparado.

Hot Summer NightsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora