5 años después
Nueva York no era hogar.
Todavía no.
Era un departamento prestado, cajas sin abrir y un turno nuevo en un hospital que había sido un sueño lejano durante años. Londres había quedado atrás hacía apenas unas semanas. Otra ciudad. Otro idioma. Otra versión de mí que había aprendido a sobrevivir en silencio.
Ahora mi nombre estaba escrito en una credencial recién plastificada.
Dra. Gracie Walker.
Urgencias.
Era mi primer turno cuando llegaron corriendo por las puertas automáticas.
—Paciente masculino, fractura probable. Accidente deportivo.
Asentí por reflejo, el corazón tranquilo. Nada iba a descolocarme hoy. No después de todo lo que había vivido.
Entonces lo vi.
El herido iba en la camilla. Pero el hombre caminando a su lado... me robó el aire.
Scott.
El mundo no se detuvo.
Yo sí.
—Soy la doctora a cargo —dije, aferrándome a mi voz profesional—. ¿Qué ocurrió?
Scott levantó la mirada.
Cinco años. Y aun así, lo reconocí como si nunca se hubiera ido.
—Becca... —dijo, sin pensar. Pude ver sus ojos cristalizarse
—Doctora Walker —corregí, suave—. La lesión.
Parpadeó, sorprendido. Luego reaccionó.
—Choque en el partido. Yo estoy bien. Él no.
Asentí y me puse a trabajar. Porque ahora sabía hacerlo: separar el pasado del pulso, la memoria del bisturí.
Cuando se llevaron al paciente a rayos, el pasillo quedó vacío.
Scott no se fue.
—Nunca pensé volverte a ver—dijo—. Menos En Nueva York.
—Yo tampoco —respondí—. Acabo de llegar. Es... mi nuevo comienzo.
Sonrió, lento.
—Siempre supiste empezar de nuevo.
—Aprendí —dije—. A la fuerza.
Hubo un silencio cómodo. Distinto al de antes.
Nos quedamos mirándonos unos segundos que dijeron más que cualquier disculpa tardía.
No hablamos de Cambridge.
No hablamos de Boston.
No hablamos de por qué nos rompimos.
No todavía.
—Espero que tu compañero esté bien —dijo al final.
—Lo estará.
Asintió. Dio un paso atrás.
—Me alegra verte viva, Becca.
Tragué saliva.
—A mí también, Scott.
Se fue por el pasillo mientras daba pequeñas miradas hacia mi, pude ver una leve sonrisa escapar por sus labios.
——
Scott volvió tres días después.
No con un uniforme de béisbol ni con un compañero herido, sino con una chaqueta sencilla y una calma distinta, como alguien que ya no corre detrás de nada.
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Aeternum.#OTL3
Fiksi PenggemarMeses después de que Tyler cometiera un acto impensable en Spring Fling. Después del regreso de Becca a Liberty. Después de un gran verano. Mientras Becca cada día recuerda un poco más acerca del día que perdió gran parte de su vida. Clay, Tony, Je...
