Me senté junto a Namjoon.
-Hace mucho tiempo que no venía por aquí -comentó-. Me alegro de que me llamases.
Miró la parpadeante pantalla.
-Creo que ese es el protagonista -dijo señalando la televisión. Un hombre maduro, de expresión hosca, cabalgaba lentamente mientras masticaba una pajita y hablaba con su caballo: «Nos tomaremos un merecido descanso en este tranquilo lugar, Blackie», dijo, sonriendo a un par de fulanas que estaban ante el prostíbulo local.
-¡Qué harto estoy de toda esa mierda! -exclamó Namjoon-. No es más que una mierda falsa y asquerosa.
-Si quieres, apago la tele. No me interesa la película.
Puse un disco, me repantigué en el sofá y miré a Namjoon, que lo observaba todo: los cuadros, los muebles, el horrible florero del que nunca nos habíamos decidido a prescindir... Cuando se dio cuenta de que lo miraba, se volvió hacia mí.
-¿En qué estás pensando? -preguntó.
-En ti -respondí con excesiva precipitación.
Se rio.
-¿En mí? ¿Por qué?
Enseguida lamenté lo que había dicho.
Solo eran ideas mías, nada concreto que yo supiese o tuviese necesidad de saber.
-¿En qué piensas? -repitió.
-En nada. Se me ha ocurrido una estupidez.
-¿Una estupidez sobre mí? -sonrió con cierto recelo-. Ahora sí que tienes que explicarte, Taehyung.
Dudé mucho antes de atreverme a hablar.
-Namjoon, ¿estabas enamorado de JungKook?
Creí que habría una reacción inmediata, pero no la hubo. Namjoon se apartó de mí, lentamente, y clavó la vista en la reproducción de Miró que colgaba sobre el televisor.
-Enamorado -repitió en voz baja-. Sí, es posible. Quizá estuviese enamorado de tu hermano, aunque no estoy seguro de que fuese realmente... amor. Lo que quiero decir es que... me sentía solo, y es fácil fantasear cuando estamos solos. Y JungKook...
Me miró.
-¿Has oído rumores sobre mí?
Hice un gesto negativo con la cabeza.
-Entonces, solo es una suposición...
-Más o menos -susurré.
Namjoon encendió un cigarrillo, y me levanté para abrir el balcón. Al pasar ante la foto de JungKook, lo miré para ver si estaba contento o triste.
-Me visitaba a menudo -dijo Namjoon-.
Me gustaba verlo y hablar con él. Me gustaba mirarlo. Tal vez me hubiese gustado... En realidad no tengo gran experiencia en el terreno del amor físico. Está sobrevalorado...
-¿Lo sabía JungKook? -pregunté-. Lo de que tú eras...
-No sé. Supongo que sí. Esas cosas se notan.
»No creas que me gustaban todos los chicos u hombres que conocía. Más bien al contrario. Solo me han atraído unos pocos. Lo que más he echado en falta... ¿Cómo podría decirlo? He echado en falta a alguien. No a cualquiera. Y JungKook... en cierto modo era joven y adulto a la vez. Un chico y un hombre. Me desconcertaba. Lo conocía desde que nació, pero hasta que llegó al período de transición no empecé... Ya sabes que le gustaba la pintura y también la fotografía. Tenía una gran capacidad para las imágenes, el poder de crear imágenes. Siempre sacaba las mejores notas en arte. Cuando compré una cámara, a finales del 68, JungKook se empeñó en que hiciésemos fotos "reales". Quería fotos distintas a las típicas de los cumpleaños y los bonitos paisajes, quería fotos artísticas. »Un día de enero del año que murió fue a verme. Creo que era domingo. Íbamos a hacer retratos. Coloqué de fondo improvisado unas sábanas, y un vecino me prestó focos.
»JungKook llegó silbando. Lo oí desde las escaleras. Estaba encantado y quería empezar enseguida. Comenzó explicando qué tipo de fotos quería hacer.
-¿Qué te dijo?
-Quería fotos mías. Que me quitase la camisa. Decía que la ropa estorbaba. Y empezamos. Hizo un montón de fotos. En algunas se me reconoce perfectamente. Pero en otras solo se ven partes de un cuerpo, un cuello, un hombro... A veces solo se perciben unas líneas, una forma.
»Estaba contento. Había hecho las fotos que quería. "Ahora te toca a ti, Namjoon", me dijo. Y se quitó el jersey. Tenía un cuerpo hermoso. Aún lo veo, todas las líneas, las suaves líneas...
»Comencé a fotografiarlo. Pero me sentía culpable mirando por el visor. Como si lo estuviese utilizando, aunque la idea había sido suya desde el principio. JungKook no sabía lo que yo sentía. Al menos yo no se lo había dicho. Y su cuerpo semidesnudo me desconcertaba. Hice fotos de su rostro, su pecho, sus hombros. Las mismas fotos que él me había hecho a mí. Yo no tenía pretensiones artísticas, en absoluto; solo quería ver su cuerpo.
»Y entonces... de repente JungKook dijo que se quitaría toda la ropa si quería hacerle fotos desnudo.
Namjoon se calló y no me atreví a molestarlo.
-Tal vez no debería contarte esto -continuó al poco tiempo-. Me parece que ya te he contado demasiadas cosas. Pero ahora no importa. No sé a ciencia cierta si estaba enamorado de JungKook de una forma sensual, pero lo quería, y cuando lo pienso, me siento confuso. No recuerdo qué ocurrió. No, no recuerdo qué deseaba. Pero sí que amaba a tu hermano. Eso sí. Y no me avergüenza reconocer que me atraía él, su cuerpo, en efecto, pero no solo eso. Sino también su carácter, su apego a mí. Había algo sensual en él, algo casi abrumador que estuvo a punto de cegarme cuando me dijo que le hiciese fotos desnudo. Solo era un chico. Un niño. Aunque ese niño significaba más para mí que ningún adulto. Estaba sentado en el suelo, con el pecho desnudo, mirándome con sus hermosos ojos negros, y de repente me dijo que podía
hacerle fotos desnudo.
»Farfullé una respuesta. Y JungKook dijo que
quería hacerme fotos desnudo. -Namjoon cabeceó-. Eso fue demasiado para mí, así que me escondí en el baño. Tenía que alejarme de él un rato. Temía que JungKook notase lo excitado que estaba. Solo Dios sabe lo que habría ocurrido.
-Tal vez le apeteciese -sugerí.
-Sí, tal vez, pero me daba miedo arruinar nuestra amistad. Solo era un chico. ¿Y si hacíamos algo que lo asustase...? No, no me atreví.
-¿Y qué hiciste?
-Me quedé en el baño un rato. Luego, salí. JungKook se había desnudado. Estaba sentado en el sofá, desnudo, esperándome.
Sonreía. Tenía un vaso de limonada en la mano. Y eso mismo fue otra confirmación de que solo era un crío.
«¿Cómo quieres que pose?», preguntó. Murmuré algo, no recuerdo qué. JungKook se levantó y se colocó delante de la sábana. Me oculté tras la cámara, mirando su cuerpo a través del visor y muriéndome de ganas por tocarlo...
Namjoon miró el balcón abierto. El disco había terminado, y se oía el tictac del reloj de la cocina.
-¿Hiciste fotos? -quise saber.
-Sí, pero solo una.
-¿La tienes?
Asintió.
-¿Puedo verla?
-Sí, claro, cuando vayas a mi casa. -¿Por qué hiciste solo una foto?
Namjoon emitió un sonido, aunque no supe
si era un lamento o una carcajada.
-Me salvé por los pelos -respondió Namjoon-: en ese momento sonó el teléfono.
»Ahora me doy cuenta de lo extraño que fue todo. Pero en aquel momento sentí un gran alivio. Llamó alguien para pedirme una película. Y gracias a esa llamada, no hubo más fotos de desnudos. JungKook se vistió entre risitas. Dijo que continuaríamos otro día, pero comprendí que no volvería a
ocurrir. Jamás me atrevería. Permanecimos callados unos minutos hasta que rompí el silencio.
-¿Sabías que JungKook escribía un diario?
-Sí.
-¿Tienes idea de dónde puede estar? Namjoon se rio y me acarició la mejilla.
-No, Sherlock, no la tengo. Ni la más remota idea. Creo que eres tú quien debe encontrar las pistas y resolver los interrogantes de esta historia.
-Tal vez he sido demasiado reservado -dijo Namjoon cuando estábamos en el vestíbulo-. En general, me refiero. -Me miró-. Eres muy agradable. Me gusta hablar contigo. Me gusta estar contigo. Y cada vez será más agradable. Te estás haciendo mayor.
-A mí también me caes muy bien, Namjoon -dije, abrazándolo.
ESTÁS LEYENDO
Mi hermano y su hermano. [JiKook]
FanfictionMi hermano y su hermano es una novela sobre dos hermanos. Nos narra la historia de uno de ellos. Taehyung, de dieciocho años, que ha pasado su adolescencia rastreando en la historia de su hermano fallecido. La necesidad de crear una imagen de su vid...
![Mi hermano y su hermano. [JiKook]](https://img.wattpad.com/cover/47673814-64-k689568.jpg)