XXV

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Creado desde las pesadillas que tenía un alma rota, te has convertido en el pensamiento menos ético que tengo.
En una fantasía poco normativa y sin duda con finales que podrían ser pesadillas.
Pero si el mundo supiera lo dócil que eres y lo tierno que es tu tacto.
No entenderían como es que te hago suplicar cada noche.
Cómo te obligó a estar bajo mi mando.

Pero te fascina lo se. Porque lo veo en tus ojos mientras gimes mi nombre suplicando que no me detenga.
Que siga escribiendo aquello que tanto deseas.
Que sean mis dedos lo único que sientas y que sea tu aliento el oxígeno que corre por la sangre de mis venas.

Porque eres lo único que anhelo sentir cada que abro las piernas y porque solo con tu lengua llegó a conocer los deseos que mi alma conserva.

Si eres mío y yo soy tuya déjame amarte lento. Mientras esperamos que la tinta en los textos se quede seca.
Mientras pasamos una eternidad unidos sin que importe el resto.
Mientras me demuestras que las pesadillas no necesariamente deben dar miedo.

𝑨𝒎𝒂𝒏𝒕𝒆𝒔 𝑵𝒐𝒄𝒕𝒖𝒓𝒏𝒐𝒔 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora