TBT 2012
El backstage era un caos.
Fans gritando detrás de las paredes, staff corriendo con auriculares, botellas de agua rodando por mesas improvisadas. Un concierto más en la interminable ruta del tour.
Liam estaba sentado en el sofá mientras Harry Styles hablaba animadamente a su lado.
—Te digo que esa nota estuvo perfecta —decía Harry, empujándole el hombro con una sonrisa enorme—. Si no hubieras estado ahí, la canción se caía.
Liam rió.
—Exageras.
—No, Payne, soy un crítico musical muy serio.
Harry le pasó un brazo por los hombros en broma.
Y desde la puerta...
Zayn lo vio todo.
El gesto era inocente.
Probablemente.
Pero algo dentro de su pecho se tensó igual.
Zayn cruzó la habitación sin decir nada y agarró una botella de agua de la mesa.
—¿Todo bien? —preguntó Liam al verlo.
—Perfecto.
El tono era demasiado neutro.
Harry levantó una ceja, percibiendo el cambio en el aire como un gato que detecta una tormenta.
—Bueno, yo voy por café antes de que nos vuelvan a arrastrar al escenario —dijo, levantándose.
Antes de irse le dio otro pequeño golpe amistoso al hombro a Liam.
—No te escapes.
Cuando Harry salió, el silencio cayó de golpe.
Zayn bebió un trago de agua.
—Se ven cómodos.
Liam frunció el ceño.
—¿Qué?
—Tú y Harry.
Ah.
Eso.
—Estábamos hablando.
—Claro.
Zayn dejó la botella sobre la mesa con un pequeño golpe.
Liam se levantó.
—¿Estás celoso?
Zayn soltó una risa corta.
—No digas tonterías.
Pero Liam ya lo conocía demasiado bien.
—Zayn.
El moreno evitó su mirada.
Y eso fue suficiente confirmación.
Liam dio un paso más cerca.
—No tienes por qué estarlo.
—No estoy...
—Zayn.
Finalmente sus ojos se encontraron.
Había demasiadas cosas en esa mirada. Cansancio, miedo... y algo más crudo.
—Solo —murmuró Zayn— odio que tengamos que fingir que no existe.
El corazón de Liam dio un salto.
—Lo sé.
—Y luego te veo con Harry o con alguien más y pienso que... tal vez sería más fácil para ti si yo no estuviera.
—Eso es absurdo.
—¿Lo es?
Liam lo miró con incredulidad.
Luego hizo algo muy poco inteligente.
Se inclinó y lo besó.
Fue rápido, impulsivo... y completamente en medio del backstage.
Cuando se separaron, ambos se quedaron congelados.
—Liam... —susurró Zayn.
Y en ese exacto momento...
La puerta se abrió.
—¡Oigan, nos llaman en cinco minu—!
Louis Tomlinson se quedó quieto en la entrada.
Los dos saltaron hacia atrás como si hubieran tocado electricidad.
Un segundo.
Dos.
Louis los miró.
Zayn agarró la botella de agua.
Liam fingió acomodarse la chaqueta.
El silencio era tan denso que parecía gelatina.
Finalmente Louis entrecerró los ojos.
—¿Interrumpí... algo?
—No —dijeron ambos al mismo tiempo.
Demasiado rápido.
Louis los miró otro segundo más.
Luego suspiró.
—Bueno... genial.
Se giró hacia el pasillo.
—Intenten no morir antes de salir al escenario.
La puerta se cerró.
Liam y Zayn se miraron.
—Creo que lo sabe —murmuró Liam.
Zayn dejó escapar una risa nerviosa.
—Definitivamente lo sabe.
Desde el pasillo se escuchó la voz de Louis gritar:
—¡Tienen tres minutos, Romeo y Julieta!
Liam se cubrió la cara.
Zayn soltó una carcajada.
Y mientras caminaban hacia el escenario...
sus manos se rozaron apenas un segundo.
Un secreto otra vez.
Pero cada vez menos secreto.
