John price

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Es loco.

De cierto modo sí. Digo, ¿hace ya unos dos años? Estabas parada en ese altar diciendo que sí. Se conocían desde hacía años; él era tu capitán y tú su subordinada. Casi cliché, al menos así decían los demás. Pero se amaban, joder que sí. Él te amaba y tú a él... Oh, pero el destino es cruel.

Ambos eran soldados. John era un hombre temerario y un gran líder. Te preocupaba su trabajo, pero sabías lo bueno que era en él y confiabas. Digo... también eras militar.

El destino es cruel. Un día está a tu lado en el desayuno y al siguiente está en esa caja, tan frío como si estuviera tomando una siesta. Recibiste condolencias, pero una parte de ti seguía esperando que abriera los ojos, que te mirara como lo hacía luego de esas siestas largas que tomaba en el sofá.



Fue para cuidar a sus hombres, eso dijeron. Se interpuso ante una bala que iba dirigida a un soldado. Oh, típico de John, siempre el héroe. Estabas enojada. ¡Qué estúpido! ¡Estaba casado! ¿Cómo pudo interponerse? ¿Cómo pudo dejarte sola? Querías golpearlo, si no fuera porque deseabas que abriera esos lindos ojos azules para mirarte una última vez.

El destino es cruel. La vida va bien, no tienes problemas y, de repente, te quita lo que más amabas, como si el destino jugara con tus sentimientos, porque es algo que no esperas y cuando pasa, ya es tarde.

Ahora tu cama está fría. No hay un café preparado en la mañana ni besos en la noche. Te pudres en una miseria. Los primeros días te derrumbas y luego estás como si nada... al menos hasta que alguien menciona su nombre o hasta que ves su taza favorita ahí. Todo lo que usaba, incluso ese uniforme, está ahí... pero él no.

"¿Por qué?", te preguntas, y solo sabes que estás molesta, que quieres tirar todo al piso y llorar como una niña. Estás enojada con él por dejarte... pero sabes que el estúpido John y su enorme corazón no le habrían permitido dejar morir a otro de sus compañeros.

Miras tu vestido de bodas, colgado al final de tu armario, y justo detrás está su traje, como burlándose de ti, recordándote cómo ambos prometieron estar allí.

One-shotHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora