Boda

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¡BODA DE CHELSEA WILSON Y DICK GRAYSON!
NO estoy nerviosa. Bueno, tal vez un poco.
Vale, muchísimo.
Llevo cinco minutos mirando el mismo pendiente sin ser capaz de ponérmelo con mis manos temblorosas.
Como sigas así llegaremos mañana a la boda -dice Rachel desde el sillón-
Gracias por tu apoyo, cielo -contesto con ironía. Ella me regala una falsa sonrisa mientras vuelvo a mirar mi reflejo. El vestido era precioso: blanco, sencillo y con pequeños detalles de encaje en las mangas transparentes. La falda caía hasta el suelo sin ser demasiado grande y la espalda estaba medio descubierta.
Por otro lado, mi pelo caía en ondas sobre mis hombros. Kory había insistido en ayudar con el peinado y había terminado haciendo una especie de trenza que rodeaba parte de mi cabeza junto a unas flores blancas. La verdad es que le había quedado genial-
Muy guapa -escucho la suave voz de Cora-
Gracias, cariño. Tú también lo estás -respondo con una dulce sonrisa. La pequeña gira sobre sí misma para enseñarme su vestido con felicidad-
Papá está llorando -continúa ella. Rachel se atraganta con la bebida-
Y Tim lo está grabando -aparece Kory sentándose junto a Rachel. Las tres terminamos riéndonos y por un momento me olvido de los nervios pero aparecen de nuevo cuando escucho la música a unos metros-
Tranquila, Chelsea -murmura Rachel mientras me ayuda a colocarme el velo- todo va a salir bien
Lo sé -asiento con la cabeza. Y era verdad. Me iba a casar con Dick. El mismo que dejaba calcetines por la casa, el mismo que robaba comida de mi plato, el mismo que se levantaba en mitad de la madrugada cuando Chloe era un bebé porque no quería que yo lo hiciera solo. Mi persona favorita. Tomo aire una última vez antes de salir de la habitación. Al llegar al exterior me quedo quieta durante unos segundos. El lugar era increíble: filas de sillas blancas a ambos lados de un camino cubierto de flores, pequeñas luces colgando de los árboles y el lago reflejando la luz del sol. Todo era precioso pero apenas me fijo en ello porque lo veo a él esperándome al final del camino. Dick llevaba un traje negro que le quedaba demasiado bien. Cuando nuestras miradas se encuentran, su sonrisa se hace aún mayor a pesar de las lágrimas que amenazan con salir de sus ojos. Mi corazón da un vuelco porque después de todo el sufrimiento, las pérdidas y el miedo seguíamos aquí. Juntos. Y dentro de unos minutos sería oficialmente mi marido-




A pesar de la mesa llena de platos con comida, la mayoría de nosotros estaba demasiado ocupado hablando como para comer.
Cora, no le des eso al perro -pide Dick negando con la cabeza-
Pero le gusta -replica la menor con el mohín- mamá me dijo que hay que compartir
Los perros no pueden comer tarta, cielo -respondo mientras extiendo mis brazos hacia ella para sentarla en mi regazo-
Todavía no entiendo cómo Gar consiguió llegar a la boda -comenta Bernard tras darle un sorbo a su copa-
Yo tampoco. Llevas meses desaparecido -le da la razón Rachel-
Llegué antes que tú -señala el chico con una pequeña sonrisa. Yo sonrío ante su respuesta. Había llegado dos semanas antes por precaución. No habría faltado por nada del mundo-
¿Y cómo va todo en el Rojo? -pregunta Dick tras ponerle un trozo de tarta a su hija en un plato-
Bien -se encoge de hombros el joven-
Ese "bien" suena muy sospechoso. Luego hablamos -le advierto. La conversación sigue con fluidez. Todos sonríen, comparten anécdotas o bromas hasta que un suave golpe llama la atención de todos-
Vale, antes de nada quiero aclarar que preparé este discurso hace media hora -anuncia Gar mientras se levanta de su asiento- cuando conocí a Dick pensé que era el tipo más cabezota que había visto en mi vida pero cuando conocí a Chelsea descubrí que estaba equivocado
¿Porque soy maravillosa? -interrumpo sacando un par de risas-
Porque había encontrado a alguien igual de cabezota -me corrige él apoyando su mano sobre mi hombro- los he visto perder, los he visto levantarse, los he visto sacrificarse por los demás una y otra vez... y aun así siempre encontraron el camino de vuelta. Y entonces apareció Cora
Hola -saluda la nombrada levantando su pequeña mano provocando aún más risas-
Hola, Cora -contesta Gar con diversión- la cuestión es que, si alguien, me hubiera dicho hace años que Dick Grayson acabaría teniendo una casa, una familia y una hija, no me lo habría creído. Pero aquí estamos. Por vosotros. Porque después de todo lo que habéis pasado seguís eligiéndoos cada día
Gracias, cielo -susurro con los ojos llenos de lágrimas tras brindar. Dejo un beso en su mejilla y apoyo mi cabeza sobre su hombro-
Te toca -dice Tim señalando a Dick. Él carraspea nervioso mientras se abrocha los botones de su traje y se levanta-
No voy a hacer esto muy largo -comienza mirándome durante unos segundos- solo quiero dar las gracias a mi familia, a mis amigos y especialmente a Chelsea. Porque durante mucho tiempo pensé que siempre tendría que estar corriendo hacia algún sitio... y entonces llegaste tú. Me diste un hogar, las dos me lo disteis. Y no cambiaría nada de esto por nada del mundo. Gracias por estar aquí
Dick... -le llamo pero la voz se me corta por el nudo en mi garganta mientras me levanto para estrellar mis labios contra los suyos. La mesa se llena de aplausos y risas pero yo solo quiero demostrarle lo que siento con algo más que palabras-
Te toca, mami -pide Cora ocupando mi asiento-
Yo si lo he preparado bien -advierto mientras abro un papel- cuando era pequeña imaginaba cómo sería mi vida en el futuro pero nunca imaginé algo así. No imaginé que acabaría celebrando mi boda rodeada de personas que han intentado salvar el mundo conmigo. No imaginé que tendría una hija que consigue que todos hagan lo que ella quiere con una sola sonrisa. Y, definitivamente, no imaginé que acabaría casándome con alguien que roba comida de mi plato y finge que no sabe de qué estoy hablando. Pero supongo que eso es lo bonito. Las mejores cosas no siempre son las que planeas. Porque si alguien me hubiera dicho hace años que mi vida sería esto... amigos que son como hermanos, una hija que nos ha cambiado completamente la vida, una familia que no esperaba encontrar... Probablemente me habría reído porque no parecía creíble. Pero ahora estoy aquí. No quiero agradeceros solo por venir a la boda sino por todas esas pequeñas cosas que hicieron que este día existiera. Por las conversaciones en la caravana, las cenas improvisadas, las risas en los peores días... Porque al final son esos los momentos que importan. Ni las batallas ni salvar el mundo, sino las noches como estas, las veces que nos sentamos juntos, que creamos nuestras propias bromas... Dick, gracias por enseñarme eso. Por recordarme que también podemos tener días tranquilos, que podemos construir algo y que podemos tener una vida juntos. Gracias a todos ustedes por formar parte de ella. Por acompañarnos hasta aquí. Así que... por nosotros. Por nuestra familia y por todos los momentos que nos quedan por vivir





Esas últimas palabras van para ustedes. Quiero que sepáis que cada vez que apoyáis o comentáis alguna historia, incluso cuando solo la leéis, ya formáis parte de ella. Muchísimas gracias por todo el apoyo que ha recibido Chelsea.
Igual que al resto de mis personajes, le tengo muchísimo aprecio. La he echado de menos pero aquí vuelve para dedicaros un par de palabras.

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𝐂𝐇𝐄𝐋𝐒𝐄𝐀  | 𝐷𝑖𝑐𝑘 𝐺𝑟𝑎𝑦𝑠𝑜𝑛Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora