'¿Qué tengo que hacer para tranquilizarla? Nunca me he tenido que rebajarme y complacer a alguien en la universidad.
Sin embargo, gasté un dineral en un regalo para ella solo por hacerle feliz. ¿Por qué sigue tan enojada conmigo? ¿Gasté todo ese dinero en vano? Me parece que su actitud hacia mí no ha cambiado nada. No puedo seguir comprando regalos para hacerle feliz. No puede ser', reflexionó Lena.
Kara levantó una ceja y miró el tenedor que Lena había arrojado a la bandeja de frutas sin inmutarse. 'Por fin no aguanta más. Solo quiero que se comporte como una ciudadana decente en la sociedad. ¿Es mucho pedir?'.
"Ve a tu cuarto. ¡Estás castigada por una semana!". Kara desvió su severa mirada hacia ella.
'¿Castigada por una semana? ¡Estás de broma!'. Lena se quedó paralizada por la sorpresa. Ella hubiera preferido una reprimenda o una buena paliza en vez de encerrarla en casa.
"¡Me opongo!". Caminó hacia Kara, haciendo pucheros intencionalmente.
'¿Que se opone? ' Esa expresión era desconocida para Kara. Nadie se había atrevido a desafiarla antes.
Sin dudarlo, lanzó una mirada fría a la chica delante de ella y le dijo: "No ha lugar". Su tono sonaba aún más frío que la expresión en su rostro.
Por un momento Lena quiso rendirse. A juzgar por la expresión de su rostro pensó que sería más fácil que el infierno se congelara antes de que ella le retirara el castigo.
'Relájate. Respira hondo. No tengas miedo Es solo un tipa, un ser humano como tú', se consoló, tratando de calmarse.
Pero la mujer era tan intimidante y aterradora que le recordaba al mismísimo demonio.
"Kara Zor-El, no quiero estar castigada por una semana. Me volveré loca", protestó Lena.
"Si sigues actuando de esta manera, tus profesores son los que se volverán locos", respondió rotundamente sin siquiera mirarla.
"Oye, vieja, ¿no crees que estás siendo demasiado estricta? ¿Y por qué te importa tanto esto? ¿Por qué tienes que meter la nariz en todo?".
Kara podía sentir cómo la sangre le iba subiendo a la cabeza, mientras su rostro se enrojecía de ira. Ya no era una niña. ¿Por qué se comportaba como si todavía lo fuera? Sus días de adolescente rebelde habían pasado hacía mucho tiempo, pero le parecía que aún estaba lejos de ser una adulta.
Lena era lo suficientemente inteligente como para darse cuenta de que estaba enojada. "Si me castigas, trepo por la ventana y me voy corriendo", continuó.
De repente, Kara se puso de pie, y se acercó a ella de manera intimidante.
"Puedes intentarlo, si quieres desafiarme".
Kara terminó la discusión allí y luego salió de la villa.
¿Desafiarla? Eso no se atrevería. "¡Eh! ¿A dónde vas? Aún no hemos terminado", gritó Lena. Ella intentó correr tras ella, pero Philip la detuvo.
"Lena, la señora Zor-El ha dejado claro que no se te permite salir de la casa por una semana". Philip miró a Lena, quien estaba furiosa, y sintió pena por ella. 'Chica tonta', pensó para sus adentros.
Cuando el Bugatti Veyron salió de la villa a toda velocidad, Lena lo miró con dureza, como si con su mirada intentara prenderle fuego al auto. Al final, por no ponérselo más difícil a Philip, regresó a su cuarto.
Solo habían pasado treinta minutos y ya estaba Lena paseándose inquietamente por su habitación. Cuando trataba de encontrar una manera de escabullirse usando una cuerda, escuchó ruidos extraños que provenían de la ventana.
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Amor Ardiente (AU) (G¡P)
FanfictionAmar y ser amada es lo que toda mujer sueña. Sin embargo, lo único que Lena quería era el divorcio. Llevaba tres años casada con Kara, una joven multimillonaria a quien ni siquiera le había visto la cara. Cuando por fin decidió poner fin a su irón...
