Capitulo 14

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La luz suave de la mañana comenzó a filtrarse de manera tímida a través de las rendijas de las cortinas de color azul oscuro, tiñendo la habitación con un tono cálido y dorado.

La habitación en la que se encontraba era un reflejo perfecto de la vida de ambos; un espacio compartido donde dos mundos completamente diferentes coexistían en perfecta armonía.

Las paredes, pintadas de un gris claro moderno, estaban decoradas con repisas llenas de cómics, figuras de acción coleccionables y auriculares de diadema, cosas típicas de un adolescente.

Sin embargo, justo debajo de la estantería de los libros escolares de Ohm, el suelo albergaba una colorida caja de plástico desbordante de bloques de construcción, peluches de animales y un par de autos de carreras de plástico brillante.

Había juguetes tirados por la alfombra esponjosa, rastros de la última sesión de juegos de la tarde anterior.

Pero lo más hermoso y llamativo del cuarto eran los detalles pegados en las paredes. Junto a los pósteres de bandas de música y videojuegos de Ohm, colgaban múltiples hojas de papel un poco arrugadas llenas de dibujos hechos con crayolas de colores vibrantes; monigotes de líneas torcidas con grandes sonrisas que representaban a los dos hermanos tomados de la mano, con la firma de Ta hecha en un tierno garabato.

También estaba decorada con fotografías donde Ta y Ohm salían juntos.

En una de ellas, Ohm sostenía a Ta cuando habían jugado en la alberca; en otra, ambos aparecían con las caras manchadas de pastel que su papá les había hecho, y en la más reciente, se les veía abrazados en el parque, riendo a carcajadas.

En la gran cama matrimonial, envueltos en una enorme y acolchada manta se encontraban Ohm y Ta sumamente dormidos.

Ta se fue levantando lentamente, estirando sus cortas piernas bajo las sábanas mientras soltaba un pequeño bostezo demasiado tierno.

El sonido fue apenas un sutil arrullo, un quejido adorable mientras se frotába los ojitos con la parte posterior de sus puños cerrados.

Todavía un poco adormilado, pero con la energía renovada, el pequeño se sentó sobre el colchón.

Miro a su alrededor con una curiosidad que solo un cachorro de 3 años podía tener antes de ver a su hermano mayor.

La mirada de Ta viajó desde los dibujos en la pared hasta el bulto alargado que descansaba a su lado.

Ohm estaba profundamente dormido, con el rostro hundido en la almohada y respirando de manera pausada y rítmica.

Al ver a su persona favorita en el mundo, el rostro del bebé se iluminó por completo.

Sonrió antes de subirse y gatear con cuidado sobre el pecho de su hermano mayor, distribuyendo su tierno peso sobre el torso del adolescente.

Una vez allí, con una concentración absoluta, comenzó picarle la mejillas con sus pequeños dedos.

Sus yemas suaves presionaban la piel de Ohm una y otra vez, hundiéndose en sus mejillas como si estuviera tocando un botón mágico para activar a su hermano.

Ohm... -murmuró el pequeño con voz cantarína mientras continuaba con su persistente juego.

Fue entonces que Ohm se comenzó a despertar al sentir como le picaban las mejillas.

Al principio, solo frunció el ceño y trató de girar la cabeza para esquivar los pequeños y traviesos dedos, pero el cosquilleo era inevitable.

Abrió un solo ojo, encontrándose de frente con la mirada expectante y la enorme sonrisa de su tierno hermanito, quien lo observaba desde arriba con pura adoración.

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⏰ Última actualización: Jul 26 ⏰

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