Llegamos a la ciudad capital, el actual centro de gobierno del imperio, recién amanecía y a mi se me caía el culo del cansancio.
- Wooah ¡que gran ciudad! - dijo Dannielle, con una cara de esclavo viendo torta.
- Que esperabas de la ciudad que es el nuevo centro, que sea pequeña? Si se dedican a explotar las ciudades del imperio mientras no mueven su sucio culo - le respondió Patrick.
- Por que no se callan? - dijo Keil en tono aburrido por no haber descansado bien aquella noche.
- Bienvenidos a la ciudad capital, vengan, les mostrare sus cuartos - dijo una joven de unos 21 años le pongo, aunque parece de menos, rubia, ojos verdes y alta, si así son las mujeres en la capital, bienvenida sea mi ejecución.
Nos guiaron a un edificio que estaba al norte, vaya edificio, era blanco, la señorita, así decidimos decirle a la joven rubia que nos acompaño, dijo que tenia treinta y cinco pisos, nada mal.
Nuestros cuartos estaban en el último piso, paredes blancas, muchos cuartos en cada piso, era hermoso! Cuando llegamos al último piso la "señorita" nos dijo que hubo un error cuando se nos registraba y todos fueron registrados en una habitación, menos Sara, vaya problema
- En verdad perdonen, fue un error en sistema, veré si le puedo dar hospedaje en otro edificio
- No jodas, hey Sara, te quedas en mi cuarto - le dije para que no haya problemas en el grupo o en el edificio
- Tu no jodas, no pienso dormir contigo estúpido - una respuesta dura, aunque no me refería a eso
- No entendiste? Te estoy dando mi cuarto, yo descansaré en otro lugar, señorita, puede registrar el cuarto a nombre de Sara?
- Claro pero, llevara un tiempo
- No se preocupe, hay tiempo
- Pero, usted donde descansara?
- El tejado esta disponible?
- Si..?
- Hala listo, ahí descansaré, gracias por su ayuda, que tenga un buen día.
- Pero.. - Ni una palabra más - Pero le podemos.. - Muchas gracias por el servicio - Oiga.. - Hasta luego - Usted no.. - Chau
No fue cortes de mi parte pero que mas da.
- Gracias.. Alex.. - dijo Sara, vaya vaya al parecer dejo su orgullo a un lado, pero se veía adorable, cabello largo y negro, piel blanca, ojos color miel, que gran combinación.
- Nah, no tienes que agradecer.
Le dije con una sonrisa, al fin acababa el día, mañana era el primer encuentro, nuestra primera participación en los juegos de sangre, el día que posiblemente muera.
