CAPÍTULO 5

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*CAMILA POV* 


Todo sería diferente ahora, lo sabía, lo sentía. Sólo necesité un beso, mi primer beso para darme cuenta de algo: Le importaba a Lauren.

Solo deseaba no estar equivocándome, que todo fuera bien. Por alguna razón no me sentía presionada, ni culpable porque una chica me había besado, lo contrario, sentía que Lauren me hacia bien, me gustaba estar con ella, ayudarla, saber que podía calmarla de un ataque de nervios con solo abrazarla. Me hacia bien, me hacia sentir bien conmigo misma.

Lauren  me había mostrado una parte de ella que yo sabía bien que la escondía, que no quería mostrarla, pero confió en mi y me contó algo tan importante como la pérdida de su familia. Sabía que se sentía sola, sabía que se culpaba por algo que no fue su culpa, no estaba segura si podía sanarla por completo, pero sentía la necesidad de hacerlo, quería que sonriera siempre, que sea feliz.

Sabía que era muy pronto para sentir todas esas cosas, pero también incluía el hecho de no haber tenido amigas durante años, de sentirme sola, y que de repente ella me diera un poco de importancia y atención me atraía demasiado, como dije antes ella me hacia bien.

La noche anterior me quedé en casa de Lauren, pedimos pizza y cenamos en su cuarto. Me dijo que su hermano estaba trabajando en la empresa que heredó de sus padres y solía llegar tarde, para mi, en esos momentos, era de ayuda, solía ser demasiado tímida a veces y estaba segura que me pasaría eso de estar nerviosa frente su hermano.
Mientras cenábamos hablamos un buen rato, vimos películas y casi me la  pasé molestando a Lauren para que sonriera, pero fue más difícil de lo que pensé, apenas sonrió. Pero a pesar de ser tan sería me trataba bien y me hacia sentir cómoda. Sin embargo, no volvió a besarme luego del beso que habíamos tenido anteriormente. Pero no me importó mucho, con solo estar a su lado era suficiente. Disfrutaba tanto de su compañía que hasta olvidé que mis padres estaban en esa pequeña crisis que tan mal me tenía.

La vi dormir plácidamente, así que volví a cerrar los ojos y descansar abrazada a su estómago.



*LAUREN POV*

Desperté con un peso encima de mi, rápidamente reconocí a Camila. Tenía miedo cuerpo sobre el mío, sonreí al sentir su respiración calmada.

La noche anterior había sido buena, pero temía, temía hacerle daño, porque no era una persona buena, yo no lo era. Mi vida se basaba en intentar tapar el dolor bajo los efectos de la droga y el alcohol, pero ella me hacia querer ser más buena, me hacia vulnerable. Y no podía con ella. Juro que no podía.

Cuando le di ese beso mi estómago se revolvió, me tembló casi todo el cuerpo, nunca me había pasado, jamás. Me sentí feliz y una idiota a la vez, al saber que había sido su primer beso. En parte me sentía feliz porque había sido yo y no cualquier idiota, me sentía algo bien por no haber sido bruta ni haber pretendido más que un simple rose de labios para no hacerla sentir incómoda. Y me sentía una idiota por no haber preguntado o mencionado algo antes. Me moría por besarla desde que la vi, ella era hermosa sin duda, su inocencia, su menuda torpeza, su sonrisa y su forma de ser me encantaban me hacían sentir cosas raras.

Luego de tener bien claro eso, estaba segura que no podía, no quería hacerle daño. Me replanteaba intentar no ser tan idiota y hacerla sentir bien.

Sabía que sería algo difícil tener algo con ella, sin duda no lo había pensado hasta ese momento, como dije antes, yo no era una buena persona para alguien tan hermoso y bueno como ella. Pero aún de todos modos, yo quería estar cerca de ella, cuidarla y que me cuide, porque quizás ella no se daba cuenta, pero me estaba salvando de mi propia mente, de mi, de todo lo malo que me rodeaba.

La vi dormir plácidamente sobre mi pecho, su brazo rodeaba mi estómago mientras que uno de mis brazos la abrazaba  por detrás en su cintura y la otra estaba a un costado de mi cuerpo, la cual subí para quitarle mechones de su cabello de su cara, acaricié su mejilla y me quedé viéndola como idiota.

Pasaría el  tiempo e iba a seguir preguntándome ¿Qué hice para merecerla? ¿Qué me hacia? La chica fría, distante, odiosa y  egoísta que era, se iba cuando la veía sonreír, cuando hacia tonterías para tener mi atención. No se que me hacia, pero me gustaba. De cierta forma me gustaba ser vulnerable frente a ella.

Comenzó a revolverse sobre mi cuerpo y dio un suspiro indicando que estaba despertando. La dejé que despertara tranquilamente y se puso a un costado de mi cuerpo sin soltar su agarre en mi estómago. Me mordí el labio para evitar sonreír cuando apenas abrió los ojos. Se veía tan adorable de esa manera y aún más cuando restregó sus ojos con una de sus manos en un puño. Cuando estuvo lo suficientemente despierta me miró y sonrió.


-Buen día, Lo. –fruncí el ceño mientras sonreía ante el apodo que me había dado con su voz ronca. –Sonreíste. –susurró y escondió su rostro en mi cuello.

-Buen día. Hay que despertar. –dije poniendo su cabello detrás de sus hombros.

-¿Podemos faltar?

-No.

-Por fi...

-No. Vamos. Arriba. –quité las mantas que nos cubrían y gruñó en voz baja. –Tenemos una hora para salir, ¿Desayunas algo?

-No. No hay tiempo. –dijo levantándose de la cama de mala gana. Me reí en voz baja y busqué mi ropa.

El camino al colegio fue silencioso, Camila llevaba un poco de mal humor por no poder dormir más y a ninguna le gustaba hablar mucho apenas despertábamos.

Ya en el colegio, sacó los libros de su casillero cuando la campana indicó que comenzaban las clases del día. Suspiró y levanté una ceja viéndola.

-¿Te veo luego? –preguntó. Asentí.

-Adiós. –besé su frente y se giró para saludar a Dinah que allí venia por ella.

-Hey, Dinah. –dijo con un poco más de humor.


Pasé una mano por mi cabello. La vi alejarse con Dinah, sabía que estaría bien con ella, que nadie la molestaría.
Le mentí, no iba a verla luego, porque me iría del colegio a ver a Wess. Me sentía una idiota, pero lo necesitaba.

Cuando por fin llegué donde había quedado con Wess, suspiré, estaba a tiempo de irme. <<Por Camila>> me repetía mentalmente. Pero ya era tarde. Me habían visto.

-Hey bonita. –dijo Tania. Era una de las que estaba siempre en el grupo de Wess. El siempre tenía chicas a su alrededor.

-Hola. –le dije y me giré a Wess. –¿Me das lo mío?

-Solo si vienes al parque con nosotros hoy.

-Debo irme...

-Te irás sin nada, entonces. –Suspiré enojada. –Ya ni siquiera pasas tiempo con nosotros ¿Qué te pasa?

-Lo siento he estado ocupada. –mentí, la única verdad es que me mantenía alejada por Camila, por Chris, por el fallido intento de dejar las drogas.

-Bueno entonces vienes. –más bien lo afirmó. No me quedaba otra.

Me pasé la tarde entera con ellos fumando y tomando. Hablaban de cosas estúpidas por el efecto de las pastillas, la marihuana y el alcohol que bebimos.

-¿Quieres ir a un lugar? –me preguntó Tania acercándose a mi. Negué mientras le daba otro sorbo a la botella de lo que sea que estuviera tomando. –Vamos, Lauren. Lo pasaremos bien.

-No. No puedo. Debo hacer unas cosas... -y sin darme cuenta tenía a Tania sobre mis labios, sus brazos en mi cuello impedían que me alejara. Los gritos de los amigos de Wess silbaban y gritaban cosas asquerosas, como siempre. Cuando logré alejarme de ella fruncí el ceño. –Te dije que no, Tania. –mordió su labio y miré sobre su hombro una pequeña figura. Debí pensarlo, el parque quedaba cerca del colegio, era tarde. Camila pasaba por allí siempre. Camila estaba ahí.


Negué cuando su mirada se encontró con la mía y fui hacia ella, pero corrió alejándose de mi. La seguí, pero no se detuvo. 

Le hice daño. Le mentí. Me vio basándome con esa idiota cuando seguro estaba igual de ilusionada como yo en un posible "nosotras". Pero esa idea se esfumó de mi mente cuando supe que sólo le haría daño.


When life hits you {Camren}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora