Capítulo 41: Decisión.

1.1K 109 22
                                        

Narra Ino:

Después de haber escuchado a ese triste y melancólico piano me quedé con un sentimiento extraño, algo dentro de mí me decía que lo había escuchado anteriores veces pero... ¿Cuándo? ¿Sería Kiba quien tocaba aquel bello instrumento?

Y hablando del rey de Roma era él quien se acercaba lentamente con la cabeza baja.

-Ino... lo siento. Lo siento de verdad, perdóname- Estaba... ¿Estaba llorando?

-¿Qué pasa?- Se arrodilló frente a mí. -¡Hey! ¡Levántate!-

-¡No! ¡Perdóname! ¡Todo éste tiempo te mentí!- Me arrodille junto a él.

-Kiba, recuperé mis recuerdos- Alzó su cabeza y su rostro era pura expresión de sorpresa.

-¿Todos?... ¡Lo lamento!-

-Casi todos, no tienes que preocuparte Kiba. Sé que mentiste, no tocas para nada el piano. Ja-

-¿No estás enojada conmigo?-

-No. Lo estuve pero sólo un rato, no todo es tú culpa sabes...-

-Claro que lo es... Todo lo hice por convicción-

-¡Oh joder! Eres mi amigo y ya- Me miró fijamente, tomó mis dos manos y enseguida lloriquea en forma de gratitud.

-¡¡Gracias Ino!! Te prometo que nunca más en mi vida te voy a mentir. ¡Lo juro! Ahora... ¡Ve a por Sai!-

-¿Por Sai?...-

-¿Aún no lo sabes?... Vale... Adiós- Y salió corriendo velozmente.

Sai... hace días que no se nada de él. ¿Será que iré a verle? No, ya es noche y comienza a obscurecer. Seguí con mi trayecto no sin antes ver por última vez en el día la casa de aquel melancólico pianista y de cómo es que perdone tan fácilmente a Kiba, ni yo misma lo sé... o tal vez sí lo sé. De hecho si lo sé, nunca tuvo la intención de hacerle daño a nadie, aunque lo hizo, únicamente era un chico enamorado.

"Message to bears- Mountains" (https://www.youtube.com/watch?v=qlKhWkKpMEU)

Al caminar mis manos empezaron a congelarse por el frío que estaba haciendo, metí mis manos en los bolsillos del abrigo que traía puesto, mi mano derecha sintió algo dentro, específicamente un objeto con un poco de metal en la punta ,y, al sacarlo vi que era un precioso llavero de rosa que sabrá Dios porque estaría en mi abrigo... Era un bonito llavero que a decir verdad no recuerdo haberlo comprado y para empezar nunca había visto un diseño parecido aquí en Konoha. ¿Dónde lo habré obtenido?

"Es un regalo"

Joder... Esto no lo compré yo ya que en Konoha no se puede conseguir esto... sólo se puede conseguir en Suna.

Me quedé muda, con la mente congelada al igual que mis manos, me quedé inmóvil, sin poder pensar claro. Fué un regalo de Suna de parte de nada más y menos que Sai... ¡No puede ser!

Todo a mi alrededor empezó a distorsionarse y eso no era lo único que me angustiaba ya que mi cabeza empezaba a doler bastante, sentía punzar mi cerebro, mi vista se tornó borrosa y de mi nariz salía sangre frenéticamente. Caí a la fría nieve de rodillas mientras sostenía mi cabeza con mis manos tratando de calmar el insoportable dolor, necesitaba ayuda pero nadie transitaba por las mismas calles que yo a esta hora. Joder.

Una luz brillante se presentó ante mí trayendo consigo una enorme pantalla blanca e igual de luminosa que la luz. Las gotas de sudor comenzaban a descender, tenía miedo. Las lágrimas no tardaron en hacer su aparición... estaba hasta temblando de miedo. ¿Qué estaba pasando?

Primer Sentimiento (SaiIno) (EDITANDO pero finalizada)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora