Caminaba de nuevo por aquel bosque, tenía la sensación de que no era el mismo sueño repitiéndose, sino su continuación.
Mientras que seguía avanzando la voz que llamaba mi nombre con desesperación y tristeza se hacía cada vez más fuerte, podía hasta sentir como se acercaba, aun así yo seguía avanzando... y escapando... aun sin entender por qué, obviamente.
De pronto la dueña de esa voz estaba detrás de mí, podía sentir su respiración en mi nuca. Ella me tomo de la mano, haciendo que liberase la daga que aun llevaba en la mano, la cual extrañamente hizo un gran ruido al caer sobre la hierba seca; su piel era suave, como la seda... esta sensación...tan cálida... la reconocía... era igual a aquella sensación... Mia...
Me di la vuelta con lentitud y no me equivoque, parada a mi lado, estaba Mia. Ella, extrañamente, no sonreía, todo su rostro se tornaba triste y cansado, como si no hubiera dormido en días.
- Lo siento, lo siento mucho... No quise herirte... No pude controlarme...- dijo ella entrecortadamente, yo por mi parte me solté de su agarre.
Volví a mirar el brazo que aun sangraba y pude notar, esta vez, que no era ni un corte ni un golpe, sino una quemadura... pero... ¿Qué sentido tiene eso? ¿Por qué se disculparía por una quemadura?
Me di la vuelta y comencé a caminar de nuevo, pero no pude dar más de dos pasos. Una línea de fuego azul apareció frente a mí, bloqueándome el paso. Volví a darme la vuelta, y mire a Mia a las ojos, pero estos ya no eran del verde que tanto me gustaba, sino que se habían tornado azules, como el fuego.
- ... ¿cómo es que paso? ¿le bajo la presión? ¿se insolo? ¿acaso nadie se dio cuenta de que se encontraba mal?- dijo la preocupada voz que reconocí como mi madre, la cual era desde siempre una persona extremadamente preocupada, lo cual la hacía pasar de sus treinta y cinco a años a alguien mucho más viejo. En apariencia yo era igual que mi madre, los mismos ojos chocolate y el mismo pelo marrón que no era ni muy claro ni muy oscuro; y digo en apariencia porque mi personalidad era mucho más tranquila y pacífica, como la de mi padre.
- Mamá... - dije casi en un susurro, me encontraba acostada sobre algo que parecía una mesa... o tal vez un escritorio.
- ¡Amber, cariño!- exclamo mi madre mientras yo abría poco a poco los ojos.
- Señora Bele, ¿segura que no quiere que llamemos a la ambulancia?- dijo la directora, una señora sobretodo malhumorada y hasta un poco perversa.
- No, no, no, tardarían mucho, va a ser mejor que vayamos nosotras mismas- le respondió mi madre de manera cortante.
- Pero si acaba de decir que no tiene coche- contesto la señora Rivers (la directora) con un eje de nerviosismo.
- Si quieren puedo alcanzarlas, tengo coche- se metió de pronto Mia, quien recién me daba cuenta que estaba allí, ya que estaba fuera de mi campo visual.
- ¿Tú todavía estas aquí? Vuelve a clases- le contesto ignorando su ofrecimiento de manera total.
- ¿Tienes coche? ¿Y carné?- dijo mi madre de manera incrédula.
- Si, así es, ya tengo edad- le respondió Mia fríamente.
- ¡No se hable más! ¡Nos vamos!- grito mi madre con decisión.
Yo solo me quede callada, mientras que Mia me ayudaba a levantarme de lo que efectivamente era un escritorio.
- ¿Puedes pararte?- consulto ella con preocupación.
- Claro- conteste con una voz que sonaba bastante enferma. Intente pararme, pero mis piernas me fallaron, antes de caerme, Mia volvió a atraparme y paso su brazo por debajo de los míos para ayudarme a caminar.
Una vez fuera del colegio, cruzamos la calle y paramos frente a un Chevrolet Impala del 67 de un reluciente color negro.
- Tu... ¿te gusta Supernatural*?- dije con gracia.
- Obviamente- me contesto esbozando su perfecta sonrisa.
- Bueno, ¿Qué esperan? ¡Rápido, rápido!- apuro mi madre detrás de nosotras.
Nos subimos al coche, Mia en el asiento del piloto, mi madre en el de copiloto y yo, a regañadientes, atrás. Mia arranco el coche y mientas conducía, mi madre empezó a invadirla de preguntas:
- Y... ¿Cuál es tu nombre?- pregunto mi madre.
- Mia – contesto ella de manera amable, con los ojos fijos hacia delante.
- ¡¿Mia?!- exclamo mi madre con incredulidad, debía de haberse enterado recién en ese momento que era una chica.
- Si, mamá, es una chica- me metí utilizando un tono indiferente. Ella pareció relajarse de a poco y, por lo pronto dejo de hacer preguntas.
*Supernatural es una serie de televisión estadounidense de la cadena The CW Network, en sus inicios era transmitida por WB Television Network, estrenada el 15 de septiembre de 2005.
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Mia [PAUSADA]
FantasyMientras que seguía avanzando la voz que llamaba mi nombre con desesperación y tristeza se hacía cada vez más fuerte, podía hasta sentir como se acercaba, aun así yo seguía avanzando... y escapando... aun sin entender por qué, obviamente. De pront...