NARRA JULIETA
-Y bueno señoritas, aquí tienen el alta, ya se pueden ir.- Decía el doctor entregándonos a ambas los papeles.- Solo prométanme que van a hacer lo que les dije. Nada de esfuerzos ni movimientos bruscos, y por favor, nada de correr, al menos hasta que termine de cicatrizar la herida. La venda la cambian 3 o 4 veces al día obviamente limpiando la herida.¿Puedo confiar en ustedes?
-Claro que si doctor- Asintió Carina mientras yo la miraba de reojo y sonreía, ella lo notó y me dio un golpesito con el codo.-Julieta...-
-Si, está bien, lo prometo..- Rodee mis ojos.- ¿Ya nos podemos ir?
-¿Vas a salir así de pijama?.- Preguntó Carina en tono burlón.-
-¿Algún problema con el pijama que me prestó Zampini?.- Empecé a caminar a la salida.- Por cierto...¿Vos sabes que hacía entre mi ropa?..-Noté como ella se reía y empezó a caminar detrás de mi con Sebastian.- Si.. Definitivamente fuiste vos...-
Seguimos caminando hasta llegar a la calle, me quede observando para ver si venía un taxi, mientras ignoraba a Carina y Sebastian.
-Y ahora que hacemos?.- Le preguntó Sebas a Carina.-
-No se.. Podemos asegurarnos que ella este bien y luego conseguir algún lugar para quedarnos.
-Oka.
Pasó un taxi y lo paré. Abrí la puerta del copiloto, luego la de atrás y me quede mirándolos.
-¿No piensan subir?- Arquee una ceja
-No te queremos incomodar.- Contestó Carina.
-¿De verdad me creen capaz de hacerlos dormir en un hotel después de lo que hicieron por mi? Claro que no, suban ya!- Ambos me hicieron caso. Ellos subieron atrás y yo en la parte del copiloto. Le indiqué la dirección al chofer y me dedique todo el viaje a mirar por la ventana.
Llegamos
-Entremos....- Abrí la puerta lentamente y entré, al instante de cruzarla todos los recuerdos se me vinieron encima. La pequeña imagen de mi corriendo por esa sala, mientras mi querido padre intentaba agarrarme y mi madre atrás de el, solo porque no quería bañarme. Miré hacia el sofá, el sofá donde millones de veces me había quedado dormida en sus faldas, en el cual me habían hecho llorar de risa con tantas cosquillas. Millones de recuerdos cayeron sobre mi en tan solo segundos. Una lágrima se escapó de mis ojos.
-Hermosa ¿Estás bien?.- Carina me devolvió a la realidad.- Si queres podemos irnos todos a otro lugar..-
-No es necesario, estoy bien.- Sequé mi lágrima y sonreí forzadamente.- Están en su casa!.- Dije para acercarme a la escalera.- Apenas si suben la escalera, las dos primeras puertas son habitaciones de invitados, pueden quedarse en cualquiera de ellas, si tienen hambre debe haber algo en la heladera, o en el armario algo que puedan hacer, si necesitan algo, la última puerta, la de color celeste es mi habitación...- Dicho esto subí las escales y me apresure en entrar a mi cuarto.
Le puse el seguro a la puerta y apoye mi espalda en ella. Las lágrimas no tardaron en llegar, poco a poco me deje caer ahí contra la puerta. No podía creer que ella ya no estuviera, mis padres ya no estaban, ¿Que iba a ser de mi?, estaba sola, y lo repetía en vos baja.
-Estoy sola.. Me quede sola..- Al decir eso, una foto se cayó de mi pared. Me levanté, me acerqué y la tomé, la di vuelta y me quede detenida observándola, y se me escapó una sonrisa entre lágrimas, era una foto de Carina. Dirigí mi mirada hacía la pared. Estaba completamente decorada con fotos de Carina. Algo que me sorprendió. Si bien ya tenía muchas fotos de ella en mi pared, ahora habían muchísimas más, yo no las había puesto ahí, y se veía perfecta, era una pared básicamente de Carina. No podía creerlo. Yo sabía que había pasado, pero de todas maneras busque algo que me dijera quien había sido. Arriba de mi mesita de noche había un sobre, lo abrí y dentro había una hoja, la leí.
"Los sueños si se hacen realidad, siempre y cuando los sueñes con el alma... Jamás pierdas la esperanza.
Esperamos que te guste la nueva decoración de la pared, demoramos, pero no olvidamos que la querías así.
Dentro del armario tenes otro regalo...
Te amamos por siempre, y estamos contigo.
Mamá y Papá"
Ella lo planeó todo. Ella sabía que estaba enferma. Ella sabía que iba a morir. Y de igual manera me dejó viajar a Buenos Aires.
-Gracias por ser mis padres..- Tomé un portarretrato que llevaba una foto de nosotros tres, dejando caer una lágrima en el.
Abrí mi armario buscando el regalo. Había una caja, la tomé y la deje sobre mi cama. No quería abrirla aún, solo me quede observándola, me deje caer rendida sobre mi cama, está vez observando hacia la pared, viendo cada foto que había en ella. Habían de Carina sola, de Marcoria y de Rolena, de Zampivanez en general, e incluso había una de Carina junto a Manuel de más pequeño, me detuve en esa imagen...
-Claro que no estoy sola...- Me susurré a mi misma.
Me levante y corrí hasta la puerta, la destrabe y corrí por las escaleras, al llegar a abajo, vi a Carina y Sebastian sentados en el sillón, sin hacer nada, no miraban tele, ni siquiera hablaban, sólo estaban allí sentados, la cabeza de Carina se apoyaba en el hombro de Sebastian, y este le acariciaba el pelo. Sin duda era una imagen perfecta, todas las veces que soñé con su blanqueo, y ahora los tenía así, abrazados, en mi casa, era algo de no creer.
Me fui acercando despacio a ellos y al darse cuenta que estaba allí ambos se pusieron de pie y Carina se me acercó preocupada.-
-¿Estas bien?- Preguntó tomándome las manos.
-Si...Estoy bien.- No podía ver mi cara, pero seguramente se veía desastrosa por el hecho de que había estado llorando terriblemente.
-¿Necesitas algo hermosa? Podemos ayudarte..-
-Quiero volver a Buenos Aires.-
-De verdad?
-Si, podemos?
-Claro que si, cuando quieras chiquita!-
-Bien. Si se puede quiero volver mañana mismo.-
-Yo me encargo.- Dijo Sebas
-Gracias..-
-De nada..-
-Yo me voy a dormir, no me siento muy bien.
Dicho esto solté mis manos de las de Carina y volví a subir las escaleras pero está vez no entré en mi habitación si no que en la de mis padres. Tomé el portarretrato que había en la mesa de noche, que llevaba la misma foto que tenía en mi habitación. Me recosté en su cama, que llevaba unas sabanas blancas a rayas negras, que hacía que la habitación se viera seria. Me puse de costado observando hacia la ventana con la foto en mis manos, y no se cuando pasó, pero al parecer me quede dormida.
...
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Igualita a ella
FanfictionIntro: Julieta, una chica de 17 años recíen cumplidos, que vivía en Uruguay desde que fue adoptada en Bs As-Argentina cuando apenas tenia unos meses de nacida. Nacida en septiembre y del signo virgo, igual que su ídola, Carina Zampini. Juli, conside...
