Capítulo 30: Karma's a bitch, ¿right?

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La Universidad se erguía de forma majestuosa ante nosotros.

Ben fue a la cafetería a fumar, me dijo que me esperaría allí.

Entré en el despacho, nerviosa.El Dr Wright era de esas personas que leía la mente a partir de los ojos, daba miedo. Y me atermorizaba mas el saber que me haría hablar. Y no quería. Si lo soltaba no podría retenerlo más.

Cogí aire, y piqué a la puerta del pequeño cuarto donde el dr recibía a sus visitas.

El dr abrió y me sonrió:

-Mi querida Alexandria-me dio dos besos-Pasa pasa, tenemos mucho que hacer.

Me quitó la chaqueta y me separó una silla para mí, lo cual me hizo gracia.El dr era todo un caballero.

-Bueno Alex, antes de entrar en materia-me miró a los ojos-¿Como Estás?

-B-bien

Titubeé, gran error.El Dr endureció su tono, yo temblé.

-¿Estás segura?-insistió-No pareces estar bien.

Cogí aire profundamente, me había pillado, estaba perdida.

-Alexandria, por última vez.¿Que pasa?

Cogí aire por tercera vez, y me enfrente de nuevo a la mirada del doctor, pero empecé a cantar, todo, sin dejarme ni un solo detalle.Mi creciente alcoholismo, el porque estaba aquí, como me sentía con los chicos y con Ben, mi relación con Ben desde el principio...Todo.

El doctor tomaba notas, y cuando acabé me dijo:

-Has de irte de aquí, Alexandria-me dijo-Te estás hundiendo en vicios  inecesarios e ineficaces. Te acabarás matando por seguir el sueño de ese chico-tragué- Alex, te digo, mejor dicho te repito que tienes un talento impresionante como investigadora, pero si no es tu sueño acabarás como alguien que yo me sé-el dr miró pensativo a la pared- Alguien que dedicó su vida a alguien que no le merecía y luego le dejo por otro y huyó. 

-¿Y ese alguien es usted?-le pregunté, intrigada.

-No-dijo riendo-Hablaba de mi hija, ella ahora es feliz-me miró- Se que suena cruel, pero Alexandria, el karma es una perra, 

y os ha destinado a amaros hasta que la muerte se lleve a uno-acarició mis manos- O a matar vuestros sueños a costa de vuestra relación.

Empecé a llorar. El doctor tenía razón.Esto me acabaría matando o a mi,o a nuestra relación.

Respire hondo, tratando de asimilar la verdad de manera progresiva, como me habían enseñado que enseñará.

-Alexandria-me dijo- mi maestro hablaba de la felicidad como la evasión del sufrimiento, pero se le olvidó que el ser humano hiere para sentirse bien.

Mire al dr, eso era cierto.Menuda desgracia.

-Dr-le miré a los ojos-Gracias por atenderme hoy

-Lo que necesites Alex-me sonrió-Cualquier cosa, si ves que se te va de las manos, pásate por aquí, ¿vale?

Yo asentí y me levanté, saliendo disparada hacia el baño.
Me lave la cara, despacito.No quería que se notara que había estado llorando, Ben no debía preocuparse, se estaba jugando su sueño y yo no debía molestarle.

Salí del baño con mi sonrisa falsa, y me dirigí a la cafeteria, donde Ben me esperaba.

Había un tumulto de paparazzis, gente apelotonada, y podía oír los quejidos de Ben...cosas de ser famoso.

Me tape la cara y llamé a Kyle, el técnico de sonido y mánager.

-Kyle, Ben ha sido asaltado por fans y paparazzis.

Oí un bufido.Kyle a veces era así de simpático.

-Voy para allá, que no te vean,si te relacionan con Ben en el ámbito de la Universidad estás jodida.

-Gracias tío, te haces querer-le dije.

-Ajam Alex, yo a ti también te quiero-sonreí.

Kyle fue quien les enseñó a los chicos Los Ángeles, y era una especie de jefe,pero demasiado alegre y relajado.Hasta les llevaba de fiesta, mejor dicho, nos, porque Ben no salía sin mi, decía que ayuentaba a las perras. Bueno, es que tengo un largo historial de deformar silicona de un solo arañazo y de arrancar extensiones con un solo dedo.

No las ayuentaba, huían de mí, y hacían hien.

Ví como dos gorilas sacaron a Ben, quien a penas me podía mirar, para que nadie sospechara.

Al rato, llego Kyle.Él calmó a los medios como si y disipo a la masa de fans y curiosos.

Yo sonreí al ver como Ben corría hacia mí y me abrazaba.

-Oh Alexandria, casi me violan esas locas.

No pude evitar reír.

Miré los ojos de Ben, en profundidad, todo era tan...perfecto.

Mis dramas mentales, mis problemas, mis ganas de marcharme...Todo eso se me olvidaba cuando miraba a los ojos a Ben.

Él era mi razón de estar ahí.

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Bueeeeeeeenas a tod@s

¿Cómo habéis estado? ¡Espero que bien!

Aquí va el segundo de hoy

Dios no me creo que hayamos llegado tan lejos Alexandri@s estoy orgullosa de nosotr@s.

Seguid siendo como sois

NML

Alexandria(Ben Bruce)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora